¿Qué es Educación Alternativa?

*publicación para la revista pulso

La palabra «educación» viene del latín ēducātiō de ēdūcō que significa entrenar y sacar. Estos dos verbos nos dan la pauta para comprender las diferencias entre la educación formal (que se da en las escuelas del sistema oficial) y la educación alternativa (que surge como búsqueda de otras opciones de aprendizaje). Mientras que en la primera se busca entrenar o formar en tal o cual cosa (introduciendo/enseñando conocimientos), en la segunda se trata de dejar salir, cuidar, acompañar.

Dentro de la educación alternativa encontramos:

Escuelas libres

Espacios gestionados por familias, comunidades o maestrxs que quieren cambiar el sistema educativo reformando las escuelas. Adoptando metodologías basadas en alguna pedagogía libertaria, a partir de referentes como: Paulo Freyre, Celestine Freinet, Rudolf Steiner (fundador de la pedagogía Waldorf), María Montessori… Cambiando los contenidos, las formas y el diseño de la escuela. Haciendo clases más libres, experimentales y participativas, generalmente incluyendo las emociones, el desarrollo del ser, la cooperación, la permacultura, la creatividad, el aprendizaje constructivo, el juego, la innovación, los saberes e historias locales, la crítica del sistema capitalista-patriarcal, la paz, el amor, la democracia, la libertad..

Educación en casa (Homeschooling)

Familias que deciden educar a sus hijxs en casa, generalmente siguiendo los contenidos de la educación formal, con horarios o rutinas parecidas a las de la escuela y rindiendo exámenes para obtener el título de alguna institución formal. Esta forma de educación creció a partir de los años sesentas setentas a partir de las ideas de Everett Reimer, John Holt y Paul Goodman quienes cuestionaron la escuela como el mejor y único lugar de aprendizaje, ya que según Holt, “Muy poco de lo que se enseña en la escuela se aprende, muy poco de lo que se aprende se recuerda y, por último, muy poco de lo que se recuerda se usa” (John Holt).

Un poco después, Iván Illich llamó a nuestra era, la Era de la Escolarización, visibilizando las consecuencias que produce en la sociedad el tener que asistir a un solo y único lugar a aprender (aunque sea una escuela libre), donde, quizás con buenas intenciones y de manera muy poco visible, somos educadxs en la idea de que otrxs nos den lo que necesitamos, lo que creen que necesitamos. Reivindica el aprendizaje como una capacidad natural del ser humano, que se da de forma natural, libre y gozosa, reforzando su autonomía. Y propone encontranos unxs con otrxs a partir de relaciones de amistad, tejiendo tramas de aprendizaje compartido, valorando más a la gente que a los productos, amando más a la Tierra que a los recursos naturales.

Educación sin escuela/Aprendizaje Libre (Unschooling)

Personas, familias, grupos y comunidades que buscan salir de la escuela e ir más allá de la educación para recuperar la libertad de aprender. Aprenden de forma cotidiana, en cualquier lugar y momento, como hicimos desde muy pequeños cuando aprendimos a hablar, caminar y relacionarnos, y como hacemos todo el tiempo. Jugando, imitando, experimentando, observando, escuchando, haciendo, preguntando, viajando, conviviendo, soñando. Partiendo del entusiasmo y “aprovechando las situaciones naturales de enseñanza en que, como dirían los sufíes, nadie sabe quién es el maestro y quién es el alumno” (Ramón Vera). Reivindicando los saberes y haceres comunes, la intuición y los intereses personales, el gozo, la autonomía, los proyectos comunitarios, el apoyo mutuo, el trabajo cooperativo, los conflictos, la sabiduría de la naturaleza y el estar presentes, como fuentes de aprendizaje para la transformación del mundo.

Yvonne Laborda, madre y terapeuta que vive el aprendizaje sin escuela, lo explica de esta manera: El aprendizaje sin escuela propone un aprendizaje natural o autónomo donde nadie dirige a nadie desde fuera para introducirle información en su cabecita, a no ser que sea la persona (grande o pequeña, niñx o adulto) quien muestre interés por algo en concreto o lo necesite. No somos recipientes vacíos que llenar. Solemos pensar que para aprender tiene que haber alguien que enseñe, mientras querer enseñar algo a alguien no es suficiente para que esa persona lo aprenda. El verdadero motor del aprendizaje es la curiosidad y la motivación y no el hecho de que alguien decida qué se debe aprender, cuándo y a qué ritmo; entonces, ayudar a aprender no es lo mismo que querer enseñar. El protagonista no es quien pretende enseñar, sino quien quiere, desea o necesita aprender. Aprendizaje sin escuela significa respetar los procesos naturales de aprendizaje de las personas y, sobre todo, su ritmo intelectual y emocional. Y permitir que cada quien elija, tome, pida lo que necesite y quiera saber. Lxs adultxs podemos acompañar amorosamente los procesos de aprendizaje de lxs niños, poniendo atención en sus intereses y emociones; y así, les aseguro, nosotros también aprendemos”.

Otro ejemplo de Aprendizaje libre es André Stern, quien como padre que no escolariza, pero sobre todo niño al que se le permitió jugar y guiarse por sus propios deseos en su crianza sin escuela, afirma que juego, aprendizaje y vida es un mismo conjunto, son todos sinónimos. La posibilidad de jugar debería continuar toda la vida. Además propone que no hay ninguna receta universal, ya que la educación no es una cuestión de metodología o de tener un método alternativo para aplicar, dice que no es una metodología alternativa sino una alternativa a los métodos. Una cuestión de actitud, de permitirnos ser libres. Parar, mirar y hacer descubrimientos increíbles, convertirnos en cazadores de tesoros y dejar que el niñx que está frente a nosotrxs, tome de la mano al niñx que tenemos dentro y nos lleve hacia cosas inesperadas y aprendizajes infinitos.

Películas seguir reflexionando:

  • La Educación Prohibida. Entrevistas y ficción sobre Educación, características, historia, cuestionamientos y alternativas

  • Imagine Elephants. Una experiencia sobre el juego y la infancia

  • Territorio para jugar. Muestra de gestos, juegos y arendizajes de niños de las más diversas realidades brasileras

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Abuelas Brujas

Las brujas siempre han sido mujeres que se atrevieron a ser valerosas, agresivas, inteligentes, no conformistas, curiosas, independientes, liberadas sexualmente, revolucionarias […] WITCH vive y ríe en cada mujer. Ella es la parte libre de cada una de nosotras […] Eres una Bruja por el hecho de ser mujer, indómita, airada, alegre e inmortal (Morgan, 1970, citada en Caliban y la Bruja de Silvia Federici).

“Las mujeres siempre han sido sanadoras. Ellas fueron las primeras médicas y anatomistas de la historia occidental. Sabían procurar abortos y actuaban como enfermeras y consejeras. Las mujeres fueron las primeras farmacólogas con sus cultivos de hierbas medicinales, los secretos de cuyo uso se transmitían de unas a otras. Y fueron también parteras que iban de casa en casa y de pueblo en pueblo. Durante siglos las mujeres fueron médicas sin titulo; excluidas de los libros y la ciencia oficial, aprendían unas de otras y se transmitían sus experiencias entre vecinas o de madre a hija. La gente del pueblo las llamaba <mujeres sabias>, aunque para las autoridades eran brujas o charlatanas. La medicina forma parte de nuestra herencia de mujeres, pertenece a nuestra historia, es nuestro legado ancestral” (Barbara Ehrenreich y Deidre English en Brujas, Parteras, Enfermeras. Una historia de sanadoras).

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Tú eres Luna

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Mujer estrella Diosa

(canto curativo mazateco)

La fertilidad como metáfora

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Del libro Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer

de la Dra. Christiane Northrup

Es necesario que ampliemos el significado de las palabras «fertilidad» y «nacimiento». Hemos de comenzar a considerar el poder femenino de parir por lo que es: la base de toda creación. Cuando suficientes mujeres perciban su poder femenino creativo que nos es inherente a todas y cada una, el mundo cambiará. Cuando las mujeres utilicemos este poder, los hijos, las ideas y el nuevo mundo que daremos a luz serán sus-tentadores de todos los seres, incluidas nosotras.

Ya sea que elijamos o no el embarazo, todas tenemos codificado en nuestras células el conocimiento de lo que es concebir, gestar y parir algo que se desarrolla a partir de nuestra propia substancia. No es necesario tener un bebé para aprender a parir. El parto, ya sea físico o metafórico, nos enseña a no combatir el proceso de dar a luz, sea lo que sea lo que demos a luz, incluso aunque duela y deseemos renunciar.

En cierto sentido todas tenemos abortos espontáneos, abortos inducidos, partos disfuncionales y bebés nacidos muertos, así como creaciones hermosamente formadas. Por desgracia, en el patriarcado se nos ha enseñado que las creaciones que no son «perfectas» no «valen». Lo que con demasiada frecuencia el patriar-cado ha considerado un fracaso es en realidad parte del todo del cual podemos aprender. No es necesario pasar físicamente por estos procesos para comprenderlos y sanar de ellos; son procesos inherentes a la naturaleza.

Cada mujer debe encontrar su verdad sobre cómo utilizar su fertilidad o sanar ese aspecto de su vida. Yo no pretendo saber lo que es mejor para otra mujer, sólo ella puede descubrirlo. Lo que sí espero y deseo es que estas palabras te estimulen a mirar más profundamente las experiencias de creación de tu cuerpo y te sirvan  para comprender y sanar.

Pérdidas durante el embarazo

Aborto espontáneo

Aproximadamente uno de cada seis embarazos acaban en aborto espontáneo. Les digo a mis pacientes que el aborto espontáneo es el modo que tiene Dios de acabar con gestaciones que no van a producir bebés sanos. De todas formas, las mujeres que tienen un aborto espontáneo deben lamentar y llorar la pérdida del hijo, aun cuando crean que el embarazo «no estaba destinado a ser». En algunos casos hacen tanto duelo como las mu-jeres que dan a luz a un niño muerto.

Un aborto espontáneo no aumenta las posibilidades de tener otro, pero muchas mujeres pierden la confianza en su cuerpo después de tener Uno. Llorar la pérdida y aprender a confiar nuevamente son dos cosas importantes para la mujer después de un aborto espontáneo. Otro problema de gran importancia es el sentimiento de culpabilidad: muchas mujeres tienen la errónea impresión de que el aborto se ha debido a algo que ellas han hecho. Yo les digo a mis pacientes que los bebés sanos no se abortan espontáneamente. (Por desgracia, entre las mujeres que fuman sí hay un índice dos veces superior al normal de abortos espontáneos. Y por los estudios realizados sobre los «productos de la concepción», parece ser que estos eran por lo demás fetos normales. Las fumadoras también tienen menos éxito en todos los aspectos de los tratamientos de ferti-lidad.) En un estudio reciente, realizado por la doctora Claire Infante-Rivard, de la Universidad McGill de Montreal, se comprobó que beber una cantidad de cafeína superior a tres tazas de café diarias durante el em-barazo, casi triplica el índice de abortos espontáneos.50 Si bien estudios anteriores no habían demostrado ese efecto con tanta claridad, las mujeres harían bien en disminuir o eliminar el consumo de cafeína antes de la concepción y durante el embarazo. Si has tenido un aborto espontáneo, no dediques mucho tiempo a tratar de descubrir «por qué». Simplemente siente tus sentimientos y tómate el tiempo necesario para llorar tu pérdida.

Varios estudios indican que en las mujeres que tienen repetidos abortos espontáneos (tres o más) po-dría haber una interacción entre las emociones y los sistemas hormonales que intervienen en el embarazo. El doctor Robert J. Weil, investigador de los aspectos emocionales de la infecundidad, y C. Tupper escriben: «La mujer embarazada funciona como un sistema de comunicaciones. El feto envía continuos mensajes, a los cua-les la madre responde con sutiles modificaciones psicobiológicas. Su personalidad, influida por su situación vital siempre cambiante, puede o bien 1) actuar sobre el feto para mantener constantes su crecimiento y su desarrollo, o 2) generar cambios fisiológicos que pueden conducir al aborto.51 Son diversos los modos en que el cuerpo de la mujer modula sus sentimientos acerca de su embarazo, pero todos ellos están mediados por los sistemas inmunitario y endocrino. Así, los estudios han demostrado que hay desequilibrios endocrinos a consecuencia del estrés emocional en las mujeres que abortan habitualmente (llamadas «abortantes habitua-les» en los círculos médicos) y en aquellas que tienen lo que se denomina «cuello del útero incompetente», es decir, que se dilata con demasiada rapidez y entonces el útero no puede retener al bebé. Las mujeres que tie-nen abortos espontáneos habitualmente o que tienen un cuello del útero incompetente, a veces tienen dificul-tades para aceptar la maternidad y su papel femenino. Para estas mujeres, la feminidad significa sacrificarse, ser pasivas y sufrientes, y tener que servir y atender a las necesidades de su marido (pero también dominar-lo). En estos casos, la mujer se queda embarazada porque «su marido desea tanto tener un hijo». También piensan que «tener un hijo es la principal consecución de la mujer y que no poder tener hijos significa ser in-capaz como mujer».52 Con frecuencia eligen un marido dependiente y callado y tienen una expresión social limitada y poca adaptabilidad. Debido a su reserva, suelen ser incapaces de participar en la vida que las ro-dea. En estos estudios, las mujeres del grupo de control, que no habían sufrido ningún aborto espontáneo, tenían una imagen mucho más sana de lo que significa ser mujer.53 En otro estudio se comprobó que las «abortantes habituales» obtienen básicamente su placer en la vida cumpliendo las expectativas de los demás. Responden complacientes a las exigencias de otras personas, aunque en su cuerpo se acumulan la tensión y la hostilidad. Se sienten culpables si expresan sinceramente su rabia ante las exigencias de los demás, y entonces van acumulando la frustración hasta que su cuerpo responde con una enfermedad física. El aborto espon-táneo del hijo (la enfermedad «psicosomática» o «autoinmune» en este caso) alivia la tensión que se ha acu-mulado en su cuerpo. Es interesante observar que cuando muchas de estas mujeres hicieron psicoterapia des-pués y aprendieron a tratar directamente con la rabia en lugar de almacenarla en su cuerpo, el índice de éxito de los embarazos siguientes fue del 80 por ciento, mientras que en aquellas que no hicieron psicoterapia sólo fue del 6 por ciento.54 También se ha comprobado que las mujeres cuya pareja las apoya o que cuentan con un buen apoyo social son mucho menos propensas al aborto espontáneo o a tener problemas durante el embara-zo. El Programa de Fertilidad para la Persona Completa de Niravi Payne ha tenido también mucho éxito en los problemas relacionados con el aborto espontáneo.

Comienzos truncados: La experiencia de un bebé nacido muerto

Cuando hacía mis prácticas como médico residente, una hermosa joven católica dio a luz a dos preciosas ge-melas idénticas. Desgraciadamente, las pequeñas estaban enredadas en sus respectivos cordones umbilicales y murieron justo antes de comenzar el proceso del parto (lo cual es muy excepcional). Yo estaba ayudando al médico que asistía el parto, y le pregunté a la madre si deseaba ver a sus dos bebés. Mi intención era envolver a las gemelas en pequeñas mantas y pasar un tiempo con la madre después del parto, acompañándola mien-tras veía a sus bebés. Pero su médico me reprendió y le dijo a ella: «Regina, es mejor que no las veas. Ahora te vamos a dar algo para dormir y para que puedas seguir con tu vida y olvidar esto. Te dolerá verlas». Mujer obediente, ella accedió. Yo, como médico en periodo de práctica, sabía que no haría bien en discutir con el doctor.

Intuitivamente sabía que ese médico estaba equivocado y que esa madre necesitaba comunicarse con lo que había creado, para no soñar después durante años con bebés sin rostros. Sus hijas eran en realidad muy hermosas. La madre necesitaba ver sus manitas, sus cuerpecitos perfectos y sus caritas angelicales, y saber que su cuerpo los había creado. Es muchísimo más fácil tratar con lo que «es» que con nuestras fantasías de lo que es.

La mayoría de las mujeres necesitan comunicarse con sus «creaciones», con sus bebés nacidos muer-tos. Si no lo hacen, puede haber problemas emocionales inconclusos. Cuando una pareja tiene un bebé de-forme o nacido muerto, necesitan mirar y tocar ese ser, tomar fotos, ponerle nombre y tal vez hacer una cere-monia de algún tipo que reconozca que ese niño o esa niña existió. Actualmente muchos hospitales disponen de cámaras, para que los padres puedan fotografiar a sus bebés enfermos o que han muerto, y así tener algo tangible a lo cual asirse.

Cuando se conoció mejor la obra de la doctora Elisabeth Kübler-Ross sobre el dolor por la muerte y el hecho de morir, con la publicación de su libro On Death and Dying,* los hospitales comenzaron a comprender que eludir o negar la muerte no favorecía el proceso de sanación de los pacientes. Demasiadas mujeres que han perdido bebés nunca han llorado apropiadamente su pérdida; de hecho suele decírseles: «Tienes otros hijos en casa», «Puedes tener más hijos» o «Debes ser fuerte». La aflicción se consideraba una especie de auto-complacencia.

* Hay traducción al castellano: Sobre la muerte y los moribundos, Grijalbo, Barcelona, 1993.

Pero lo que no es lamentado totalmente no se puede liberar. (Esto es también un problema de la infe-cundidad.) Sanar del dolor de una pérdida durante el embarazo es un proceso. Precisa tiempo; precisa que la mujer se dé el tiempo y la libertad necesarios para hacer el duelo y sanar.

Barb Frank me escribió la siguiente carta acerca del inesperado nacimiento de su hijo Micah muerto después de un embarazo normal y sano:

Me he quedado muy frágil y vulnerable después de esta experiencia. Ha sido un periodo de intenso crecimiento emocional y espiritual. Al principio fue una experiencia de apertura, de permitirme la vulnerabilidad y estar dis-puesta a condolerme abiertamente con mis amigos […]; llorar delante de otras personas y con ellas ha sido muy sanador y una experiencia muy nueva (normalmente me domino y lo programo todo). Esta ha sido también una experiencia transformadora emocionalmente para tres amigas que vinieron a la clínica y pudieron estar un tiem-po con nosotros y coger en brazos a Micah, en medio de esa misteriosa energía entre nacimiento y muerte que había en la habitación. Esto ha profundizado muchísimo mi compasión y mi comprensión; ha afectado a mi tra-bajo de terapeuta ocupacional pediátrica con familias que se enfrentan a sus propios miedos y pérdidas por tener hijos con discapacidades. Ya no les tengo miedo a sus lágrimas ni a su rabia, porque yo he pasado por lo mismo. La necesidad de crearme un espacio y un tiempo para hacer el duelo y reflexionar en medio de días ajetreados me ha aproximado más a una disciplina espiritual de oración y meditación regular, para la que siempre deseé ha-cerme tiempo; nunca lo logré hasta ahora, cuando he tenido que hacerlo para mi supervivencia emocional. O sea que supongo que he recibido el mensaje.

Barb también escribió una nota para hacer partícipes a los demás del nacimiento de su hijo. La puso en todo, desde las tarjetas de agradecimiento por los regalos que había recibido hasta las tarjetas que entregó durante el funeral, e incluso la puso en algunas tarjetas de Navidad. Dice así:

Ante el misterio de la vida y la muerte,

lamentamos la pérdida de nuestro hijo Micah,

que nos acompañó a lo largo de un embarazo

sano y esperanzador, pero nació muerto el 21 de septiembre con

2,450 kg y 47,5 cm.

A petición de sus comadronas también escribió la siguiente lista de las cosas que la ayudaron durante su proceso de recuperación. Es una lista de cosas muy útiles y universalmente aplicables para ayudar en el duelo por una pérdida de cualquier tipo. Me siento honrada de que me deje incluirla en este libro:

  • Al principio, hay que pasar bastante tiempo con el bebé y hacerle fotos para tenerlas y poder enseñar-las después. Algunas parejas también han bañado y vestido al bebé. Una pareja se llevó al bebé a casa para tenerlo con ellos varias horas.
  • Que vengan amigos a ver y abrazar al bebé. Esto validó toda la experiencia para mí, ya que nadie ha-bría llegado a conocer a Micah, y en ese sentido no sería «real» para la mayoría de los amigos y fami-liares.
  • Llorar con otras personas y ver a otros llorar nos lo hizo más fácil. Cuando trataban de ocultar sus emociones para parecer «fuertes» o «profesionales», hacían que todo pareciera peor.
  • Notas y llamadas telefónicas de personas que habían pasado por la experiencia de la pérdida y podían expresarlo. También nos sirvió mucho hablar con personas que habían pasado un tiempo pensando en lo que habíamos experimentado y fueron capaces de reflexionar y decir algo más que: «No sé qué decir».
  • La presencia física de personas y el contacto físico con ellas, sobre todo los primeros días y semanas. Yo sentía la necesidad de «colgarme» de las personas y sentirme conectada y «presente» en el mundo, lo cual es bastante poco característico en mí. Al pasar el tiempo, las llamadas telefónicas siguen sir-viendo a esa finalidad, sobre todo cuando necesito estar en contacto con alguien porque lo estoy pa-sando mal.
  • Hacerme un «altar» con los regalos importantes, las notas, las fotos y los recuerdos de Micah. Esta ha sido una manera palpable de recordarlo y honrarlo. Jamás entendí la importancia de los santuarios y los altares de otras culturas hasta que ocurrió esto. Encender una vela (y llevarla por la casa) sigue siendo muy consolador cuando me siento deprimida.
  • Recuperar la forma física, haciendo todo el ejercicio que mi cuerpo sea capaz de soportar en cada fase.
  • Entregarme a actividades intencionadas. Hacer tareas concretas en la casa, en el jardín; eso me daba la sensación de hacer algo y al mismo tiempo no requería mucha capacidad para resolver problemas (durante un tiempo me sentía frustrada fácilmente, tenía problemas de memoria y no disponía de mucha energía creativa).
  • Estar al aire libre. Para mí, volver a trabajar en el jardín me conecta con el ciclo de la vida, me conecta con la Tierra y me da la sensación de esperanza y renovación. Ir a la playa es agradable, pero al prin-cipio el mar era casi demasiado intenso emocionalmente, tan infinito y simbólico como una fuente de vida.
  • Leer libros y folletos sobre el duelo y la pérdida de un bebé. Muchos los leimos juntos mi marido y yo, en voz alta, lo cual también nos permitía hablar de nuestros sentimientos. Siempre me hacían llorar, pero llorar ha sido positivo e importante. Después me sentía mejor.

Barb continuó con su vida y dio a luz a una niña sana. Me contó que el embarazo fue difícil porque siempre estaba preocupada por la salud del bebé. Pero con el apoyo de sus comadronas y el personal del cen-tro de maternidad lo consiguió y ahora está disfrutando de su hija.

Programa mente-cuerpo para favorecer la fertilidad

Si tienes algún problema de fertilidad, te recomiendo encarecidamente leer todo el programa que presenta Niravi Payne en su libro y hacer todos los ejercicios. Los pasos que explico a continuación te servirán para comenzar.39 Te recomendaría tener tu diario a mano mientras los lees para así poder anotar cualquier pensa-miento, sentimiento o creencia que vaya surgiendo en los pasos que he esbozado. Tus reacciones serán una guía útilísima en tu viaje hacia la sanación de tu fertilidad.

El método mente-cuerpo para la fertilidad se basa en la premisa de que el conocimiento es poder y que un cambio en la percepción, basado en una nueva información, es lo suficientemente poderoso para pro-ducir cambios sutiles en los sistemas inmunitario y nervioso. Al margen de lo que te hayan dicho acerca de tu fertilidad, necesitas saber que la compleja interacción entre los factores psicosociales, psicológicos y emociona-les influye de modo muy profundo en tu capacidad para concebir, y que puedes trabajar conscientemente esto para mejorar tu capacidad de tener un bebé.

Lo primero que nos hace falta en el campo de la fertilidad es un nuevo lenguaje. Pocos términos son más dañinos para las mujeres (y los hombres) que la etiqueta de «estéril». Esta palabra golpea en la esencia misma del concepto que se tiene de una misma y en la autoestima, y provoca un diálogo interior punitivo en las mujeres que pasan por esta experiencia. Muchas se sienten incapaces y culpables por este trastorno o si-tuación, lo cual genera en su interior un círculo vicioso. La palabra «esterilidad» evoca imágenes de tierra árida, seca, que no es capaz de dar frutos. Si actualmente llevas esta etiqueta, reemplázala por la siguiente: «Soy un ser sensual, sexual y fértil, con una enorme capacidad de dar y recibir amor, cariño y sustento». In-teriorizar el sentimiento que acompaña a estas palabras te va a servir para cambiar el concepto de ti misma (y tu fisiología). Recuerda que cambiar el concepto de ti misma es un proceso, no un acontecimiento. Dale tiem-po.

  • Paso uno: Mira el cuadro grande. Has de saber que no estás sola; son millones las mujeres que están explorando nuevos territorios en el aspecto de equilibrar su vida personal y profesional. Tu situación en el tema de la fertilidad podría ser, en parte, la consecuencia de las avasalladoras fuerzas psicológicas que han influido inconscientemente en toda una generación, con efectos fisiológicos muy reales.
  • Paso dos: Si tienes más de 40 años y estás tratando de quedarte embarazada, revisa atentamente tu programación respecto a ser «demasiado vieja». Brant Secunda, un chamán de origen estadounidense forma-do por los indios huichol, que vive en una remota región de México, dice que las mujeres huichol se quedan embarazadas después de los cincuenta e incluso de los sesenta años, como algo normal. (Tal vez debido a que no les han dicho que sus óvulos son demasiado viejos, su fertilidad no sufre mucho con la edad.) Y en esta cultura, con todos los avances tecnológicos de que disponemos para la reproducción, la maternidad después de los cuarenta y cincuenta años será cada vez más común.

Hazte la siguiente pregunta: ¿de verdad creo que me es posible quedarme embarazada y tener un embarazo y un bebé sanos después de los cuarenta años? Si bien las estadísticas demuestran que, en general, la fertilidad de la mujer disminuye con la edad, la mayoría de las mujeres no entienden que esas estadísticas no predicen si una mujer va a tener o no dificultades para concebir. De hecho, en los veinte últimos años, los partos de mujeres mayores de 40 años han aumentado en un 50 por ciento, y en 1991 fueron 92.000 las mujeres de estas edades que tuvieron bebés en Estados Unidos.40 Esa cifra continúa aumentando. Es posible que muchas mujeres mayores de 40 años no sepan lo fértiles que son, y tal vez por eso no usan anticonceptivos. Ese podría ser el motivo de que la frecuencia de abortos entre las mujeres mayores de 40 años sólo sea inferior a la que hay entre las mujeres de 18 a 25 años. ¿Quién dice, pues, que tus óvulos son demasiado viejos?

  • Paso tres: Haz la conexión entre tus emociones, tu familia y tu fertilidad. Lo esencial del Programa de Fertilidad para la Persona Completa es descubrir cómo los mensajes interiorizados en la infancia afectan aho-ra a la capacidad para concebir. Está muy claro que la fisiología de la mujer podría estar reaccionando, de forma automática e inconsciente, a situaciones directamente relacionadas con problemas de la primera in-fancia y la familia. Aunque muchas personas, sobre todo otros familiares, pueden creer que es más fácil y más sano olvidar las experiencias dolorosas de la infancia, y podrían instarte a evitar los temas emocionalmente explosivos, tu disposición a recordar y soltar tus ataduras emocionales a experiencias del pasado va a liberar la energía que te servirá para sanar tu fertilidad. Ten presente, por favor, que recordar las experiencias dolo-rosas de la infancia no se hace a expensas de los recuerdos más felices. Lo normal será que este trabajo sea una mezcla de alegrías y tristezas profundas que en último término te llevarán a un espacio de más amor y per-dón, hacia ti misma y hacia tus padres.

Para comenzar esto hay que hacer un epistograma. Un epistograma es una historia de la salud física familiar que diagrama las costumbres o pautas familiares. Lo creó Niravi Payne, adaptando el genograma que usan los terapeutas de familia. Puede servirte para entender qué circunstancias, a lo largo de muchos años, podrían haber causado tus problemas de reproducción. Niravi escribe: «Hacerlo es un potente método para crearse nuevas rutas o vías para sanar, concebir y llevar a término un bebé». Para hacer un epistograma se hace el mismo diagrama que se haría para dibujar un árbol genealógico, sólo que además de los nombres de los abuelos, padres, tíos y hermanos, se añaden también sus enfermedades o síntomas físicos, sus característi-cas emocionales y cualquier dificultad reproductora que puedan haber tenido. Es como un trabajo detectives-co. Recuerda que, para bien o para mal, tu familia te sirvió de modelo en lo que respecta a tus relaciones ínti-mas actuales. Hazte las siguientes preguntas acerca de cada uno de los miembros de tu árbol genealógico: ¿qué mensaje recibí de esta persona acerca de tener hijos? ¿Fue positivo? ¿Fue negativo? ¿Interioricé este men-saje? ¿Qué me indujo a creer acerca del proceso de concepción, embarazo y parto? ¿Había algún secreto fami-liar, por ejemplo un aborto espontáneo o un embarazo, que se mantuviera oculto?

Niravi señala algo muy capacitador: «La verdadera liberación de la programación negativa recibida de nuestros padres se produce cuando dejamos de negar que somos como ellos. Preguntarnos cómo sentimos, pensamos, actuamos y reaccionamos igual que nuestros padres es el comienzo de nuestra separación de ellos y de nuestro proceso de sanación. Cuando miramos de este modo nuestra vida, es más fácil sacar a la luz la ambivalencia multigeneracional acerca de la concepción que esboza el epistograma». Y esto nos lleva al paso siguiente.

  • Paso cuatro: Identifica tu ambivalencia. Es perfectamente normal sentir una cierta ambivalencia res-pecto a tener un hijo. Es posible desear muchísimo un bebé y al mismo tiempo sentir terror por el proceso. ¿Y por qué no? Un hijo cambia la vida permanentemente y de formas que no se pueden planear. Ciertamente yo sentí ambivalencia, y tanta que cuando estaba embarazada de mi primera hija, no le compré absolutamente nada de ropa hasta que nació. Continué cumpliendo mis obligaciones en el hospital como si a mi cuerpo no le estuviera ocurriendo nada. La ambivalencia sólo es un problema cuando no se la reconoce ni trabaja. Muchas de mis pacientes han deseado quedarse embarazadas, pero no estaban seguras de querer criar un bebé. Otras han deseado tener hijos, pero no han querido quedarse embarazadas, pensando que es demasiado doloroso, demasiado dañino para su figura o lo que sea. Otras han sentido el miedo de que podrían tratar a sus hijos como sus padres las trataron a ellas. Es necesario sacar a la conciencia estos sentimientos de ambivalencia, para que no obstaculicen la concepción. Hazte la siguiente pregunta y escribe la respuesta en tu diario: ¿Por qué no deseo un bebé? Sé absolutamente sincera cuando hagas este ejercicio.
  • Paso cinco: Aprende las técnicas de relajación profunda, respiración profunda, visualización y medita-ción. Las meditaciones y visualizaciones guiadas, al igual que otras técnicas, pueden servirte para conectar con tu sabiduría interior respecto a tu fertilidad. Las encontrarás en el libro de Niravi Payne The Language of Fertility. La doctora Alice Domar, del Hospital Deaconess de Boston, ha empleado con éxito las técnicas de meditación de presencia mental y otras como la respuesta de relajación de Herbert Benson (véase la sección sobre el síndrome premenstrual) para ayudar a las mujeres a sanar del estrés de la infecundidad, aumentando también de forma importante los índices de embarazo.41 Una guía práctica para el programa de la doctora Domar se encuentra en su libro Healing Mind, Healthy Woman (Henry Holt, 1996). También hay cintas de case-te.

La formación en presencia mental y relajación es especialmente importante si te vas a hacer tratamien-tos médicos de alta tecnología para la fertilidad, ya que está claro que el estrés emocional y psíquico no resuel-to ni expresado tiene consecuencias fisiológicas que podrían estorbar la eficacia del tratamiento.42 Pero cuando se trata y resuelve el estrés emocional, suben los índices de embarazo.

  • Paso seis: Piensa en la posibilidad de pedir ayuda. Siempre es ideal trabajar con alguien, ya sea en un grupo o con una persona, para sanar la situación en lo que respecta a la fertilidad. Niravi Payne y Marcelle Pick, de Women to Women, forman a profesionales de la salud de todo el mundo en el Instituto de Formación Profesional en Fertilidad de la Persona Completa. El Centro de Mujeres del Instituto Médico Mente-cuerpo de Boston también ofrece programas de medicina conductista para aprender a reducir el estrés.

**MAS TEXTOS SOBRE CRIANZA Y MATERNIDAD NATURAL, DIGNA Y AMOROSA**

“Dame otras madres y te daré otros mundos”

SERIE MAPAS ALREVES

El Amor Primario en la Crianza de Nuevos Mundos

Dadme otras madres y os daré otro mundo. San Agustín

IMG_20151104_123730543La semana pasada he dado con el libro Sobre partos, mujeres y nacimientos. Recopilación de textos, experiencias, poesías y dibujos (Edición Colectiva, diciembre 2012), ha sido como encontrarme con una de esas buenas amigas/hermanas/brujas/compas sabias cariñosas que agradezco todos los días a la vida por haberlas puesto en nuestro camino.

Combinando textos, poesías y dibujos provocadores, con testimonios que sanan y tranquilizan, entiendo que el librito/compa está hecho para vibrar y compartir. Saco copias y hago un mapa con sus textos, busco completarlo con videos, cuentos, etc., para que más mujeres encuentren esta ruta hacia el rescate del parto amoroso. Para que más bebes puedan nacer sonriendo y más hombres recuperen su lugar dentro de la crianza conjunta. Para que juntes cuestionemos el modelo soberbio y erróneo de obstetricia actual. Para volver a encariñarnos con la vida y recuperar nuestra manera natural de amar, parir y criar con placer y dignidad.

Aquí el mapa invitación, dentro nuestro la posibilidad de caminarlo y compartirlo.

  • Por qué es importante la maternidad – Casilda Rodrigañez La repercusión de la maternidad en la sociedad humana, la resumía San Agustín en la siguiente sentencia: Dadme otras madres y os daré otro mundo. La obra pionera en el establecimiento de esta correlación en términos antropológicos, fue el Das Mutterrecht de Bachofen (…aquellas primitivas generaciones de mujeres, con cuya desaparición, desapareció también la paz sobre la Tierra), basada en hechos históricos recogidos en la literatura antigua, que posteriormente han sido corroborados por la arqueología. Esta correlación entre el tipo de madre y el tipo de sociedad también ha sido comprobada desde diferentes campos del conocimiento.*versión corta
  • Audio Vivian T. Camacho H. – “nuestras mujeres alimentan y nutren el cuerpo de sus criaturas, no sólo físicamente sino también emocionalmente”, y remarcó que el cariño, el afecto, el vínculo “hace que este ser humano crezca seguro, contento y con herramientas buenas para su vida”.
  • Parir sin desgarrarse (Consejos de una matrona para conservar el periné integro) – Gloria Lemay En los siguientes puntos resumo la información que yo les doy sobre la segunda fase del parto, lo que se conoce como “expulsivo”. Empezarás a tener ganas de empujar cuando sientas una sensación como de tener que defecar, una presión en el culo. En esta parte no tendremos ninguna prisa. Te conectarás con tu cuerpo y procurarás no impacientarte. Esto permitirá que tu cuerpo libere hormonas para tu periné que lo reblandecerán al máximo para el momento en que la cabeza del bebé lo estire…
  • El Método canguro de tener un bebe – Nils Bergman – Cuando son arrancadas de su hábitat normal, las crías mamíferas tienen un comportamiento idéntico y pre-programado, que podemos llamar ‘respuesta de protesta. La respuesta de protesta es una actividad intensa que tiene como objetivo permitir al bebé recuperar su hábitat. Llorar es nocivo para los recién nacidos; lo peor que puede ocurrirle a cualquier recién nacido, es la separación de su madre, su hábitat normal. – 
  • Artículo – Los primeros mil minutos de vida de un bebé
  • Donde mejor empollan los pájaros – Adriana Marcus – Los duelos llevan diferentes tiempos para su resolución. A veces los duelos por un hijo se suspenden según el lema “tené otro hijo así te olvidás del que perdiste”. Pero quedan latentes… siguen siendo duelos a ser transitados, y suelen ser duelos largos… Los embarazos de sustitución que dan vida a hijos de reemplazo tienen un impacto enorme sobre la salud mental de esos hijos.

  • Michel Odent (El bebé es un mamífero, Mandala, Madrid, 1990) – El papel de la oxitocina como hormona ligada tanto al proceso físico del parto como a los procesos emocionales de vinculación madre-bebé, la importancia de la lactancia temprana, el papel a jugar por las comadronas, las consecuencias de las cesáreas hechas de modo casi rutinario, etc, son algunos de los temas que se tratan en este libro.  IMG_20151104_114101177

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Despertando la salud colectiva ¿Unos nuevos principios?

pachamama 2Aunque desde arriba se nos imponga el genocidio como norma, el mundo resurgiendo exige escuchar al cuerpo y retornar a la naturaleza. Proponemos unos nuevos principios que incluyen la salud colectiva como parte de la resistencia y construcción polÉtica1 cotidiana (a ver qué tal).

1. Liberar y no acumular

Pensamientos y sentimientos afectan directamente al cuerpo físico, tanto o más que los alimentos y el ejercicio; sentir y liberar emociones es imprescindible para tener salud. Infecciones y malestares de todo tipo, cáncer, neuralgias y hasta accidentes, pueden ser formas de la mente y del cuerpo de liberarse de las cargas acumuladas. “Agradecer, sentir y dejar marchar la rabia, el sentimiento de culpabilidad, las pérdidas, la ira y la aflicción, es la clave de toda sanación” (Christiane Northrup). El aceite esencial de rosa y el aceite de ruda, ayudan a disipar la rabia y a perdonar-nos. Transmutar la rabia sana el cuerpo convirtiendo dolores en amores. Y “nuestra rabia transformada en dignidad se hace invencible” (Bety Cariño).

F patriarcado2. Por cada eco de violencia nacer latidos de esperanza

Mucho tiempo leyendo, escuchando, escribiendo, sintiendo guerra, violencia, impunidad… por todos lados y de todas las formas, afecta gravemente nuestra salud personal y colectiva. ¿Qué hacemos? No se trata de cerrar los ojos o taparnos los oídos, sino de no dejarnos ensordecer o enfermar por el mundo derrumbándose y ser capaces de escuchar y alimentar el mundo nuestro resurgiendo. Algunas formas de darle la vuelta al idioma de la guerra pueden ser: por cada NO revirar cientos de SI, expresar nuestra energía creativa en todas sus dimensiones, incluir el cuerpo y las emociones en los espacios de lucha, hacer actividades que nos conecten con la vida, con el arte, con el nosotrxs, con la naturaleza… (¿qué otras?)

3. Construir sin destruirse

hamacaComo compañerxs solidarixs tenemos la tendencia a dar, dar y seguir dando, hasta que el pozo se va secando. Generalmente paramos hasta que explotamos o enfermamos, la enfermedad nos hace detenernos y cuidar mejor de nosotrxs mismxs. Pero descansar, sustentarnos y nutrirnos cada día, ayuda a nuestro cuerpo a permanecer en su estado natural de salud. No está de más cuidarnos cada día. Cuando cuidamos de nosotrxs mismxs, todo lo demás cuida de sí mismo también. Juntxs formamos un solo cuerpo, “lo que cada cual hace a la trama se lo hace a él mismo” (Jefe indio Seattle), sanando tú sanamos todxs.

4. Sentir y no medicar

Autonomia“No podemos esperar recuperar nuestra sabiduría corporal y nuestra capacidad innata para crear salud sin comprender primero la influencia de nuestra sociedad en lo que pensamos de nuestro cuerpo y en nuestra manera de cuidarlo” (Christiane Northrup). Aprendemos más de un dolor cuando lo escuchamos que cuando lo silenciamos enseguida -sea con hierbas o pastillas-. Escuchar y respetar los mensajes de nuestro cuerpo y Confiar en su capacidad natural de crear salud, es recuperar nuestra guía interior, es escuchar a las abuelas y a la madre naturaleza que nos cuida desde dentro y desde todos los tiempos. Sentir y no medicar el cuerpo, es una manera maternal de sanar con autonomía.

5. Crear relaciones de reciprocidad

Lo que comemos, hacemos y las personas con las que nos relacionamos, aportan mucha información del cómo nos sentimos (quizás no ahora, tal vez después). El nuevo mundo está en las relaciones libres de opresión que vamos creando entre nosotrxs y con nosotrxs mismxs, la salud de nuestros cuerpos también. Buena alimentación, trabajo digno y relaciones de cariño y reciprocidad son esenciales para vivir bonito.

aufgezogen6. Relajarse o morir

“Gran parte de la información que necesitamos para sanar está encerrada y bloqueada en nuestro cuerpo, un buen masaje suele liberar viejos bloqueos de energía y nos permite llorar o liberarnos del dolor crónico de sostener el mundo sobre los hombros” (Christiane Northrup). Cualquier trabajo con el cuerpo, sea físico o energético, sea masaje, meditación, baile, yoga, teatro, risa, reiki… relajan y liberan el cuerpo dándole nueva vida y regresándolo a su estado natural de salud. La relajación y el silencio son tan vitales como el sueño y el descanso de la noche para la salud de nuestro cuerpo, mente y espíritu.

Libres y salvajes7. Volver a la naturaleza

El mundo resurgiendo, tiene una relación de cuidado y cariño con la vida, el cuerpo y la naturaleza, valorando sus mensajes, secretos, ciclos, gustos, necesidades y espíritus. “A las semillas hay que cantarles para que den lindo fruto”, dice contenta una mujer Quechua que vive criando y dejándose criar por la naturaleza. “Esta vida de cercanía con la naturaleza fortalece la vida anímica, espiritual y corporal del humano, lo hace mucho más fuerte, mucho más ameno, tranquilo, paciente, con mayor capacidad para entender la vida. Eso es lo que las culturas indígenas pueden ofrecer a una civilización en crisis, un modo de volver y de entender a la naturaleza; va a ser difícil en las ciudades, pero hay que hacerlo, sin homogeneizar, lo que tenemos que buscar es la diversidad de caminos de volver a la naturaleza” (Grimaldo Rengifo).

8. Reclamar nuestra espiritualidad

segoLa espiritualidad no es sólo para unxs afortunadxs, ni para un sólo día de la semana, es parte de la vida buena de los pueblos y tiene mucho que enseñarnos. “Las ánimas de las plantas aparecen en los sueños, cuando tienes buen cuerpo te acompañan ellos también”, cuenta un abuelo Quechua de Perú. “Hay que pagarle a la tierra”, dicen los pueblos andinos antes de iniciar la siembra o el camino. Necesitamos aprender este diálogo con la naturaleza y los espíritus para escapar del vacío del individualismo y antropocentrismo. En este momento de crisis global, necesitamos abandonar los dogmas de la ciencia moderna y reclamar la totalidad de nuestro cuerpo, de nuestros sentidos, para poder recuperar nuestra espiritualidad (que no es lo mismo que religión) y para renacer las comunidades (Gustavo Esteva).

El cuerpo, la naturaleza y los espíritus de la tierra, nos dicen cuándo hay desequilibrios, nos hablan a través de rituales, compas, sueños, intuiciones, gritos, miedos, malestares, dolores… falta aprender a escucharles. Retornando al corazón y confiando en la vida y sus capacidades autónomas de sanación, vamos despertando la salud colectiva, cada unx a su ritmo y forma en camino compartido. Siendo conscientes de las emociones que se nos mueven alrededor de los actos impunes que siguen llegando desde arriba. Revisando las huellas y creencias interiorizadas del sistema que nos enferma y que ya no queremos seguir reproduciendo. Rompiendo juntxs el cemento y permitiéndonos sentir, soltar y perdonar-nos, para despertar cuerpos, espíritus, relaciones, lenguajes y mundos libres!

(¿Cómo la ves-tia?)

con cariño

zigarra roja

https://zigarraroja.wordpress.com/

REFERENCIAS

  • Dra. Christiane Northrup. Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer. Una guía para la salud física y emocional. Urano. 1999.

  • Grimaldo Rengifo Vásquez en entrevista sobre el texto: El Retorno a la Naturaleza. Apuntes sobre Cosmovisión Amazónica desde los Quechua-Lamas. 2009.

  • Gustavo Esteva_ Part 1 of 7 – Individualism, Spirituality, & Community en https://www.youtube.com/watch?v=Ro_7Z144eyU

1Política ética poética. PolÉtica desde abajo que apuesta por la vida compartida. Polética de corazones y conciencias encendidas. PolÉtica que se refleja en acciones diarias para la autonomía (a pesar del mal gobierno que nos consume cada día).

Despertando la salud colectiva ¿Unos nuevos principios?

Palabras desde abajo

Pachamama

28/03/15

Cuando las palabras salen de abajo y no de arriba…

escuchamos la vagina y no los grandes argumentos.

El corazón de abajo no se hace pendejo

se hace presente con puño y excremento;

a-coge con pies y sudores

enferma o sana según relaciones,

vomita en sueños

grita en dolores

siente contento

La mente de arriba manipula todo el cuerpo.

quiere mandar y controlar desde las alturas más finas.

Busca ser siempre la última palabra

aspira a la omnipresencia

reprime emociones

habla callada

lo sabe todo

mira oprimiendo;

olvida comer y descansar

vive la militancia sin parar

es vacío intelectual

se niega a cambiar

no reconoce la sabiduría menstrual.

Pero

escucha la luna

nos está llamando

hagamos ceremonia

para ir sanando,

que somos una nomás

corazón de arriba

y mente de abajo.

(abuelita de batman a vuelo de pájaro!)

Constantes negligencias médicas contra mujeres. Tiempo de mirarnos en el reflejo del agua.

NEGLIGENCIA + PARTO = 521,000 resultados.b6089ddddfee4ba

Basta con escribir esas dos palabras en el buscador para ver algo que pocos quieren ver, la salud (como la educación) “universal” no es posible y cuesta vidas muertas. Recientemente se han estado registrando en los medios, casos de negligencia médica en atención a partos, en México principalmente en Oaxaca, Tabasco e Irapuato: mujeres que dan a luz fuera del centro de salud, adolescentes que abortan en los baños del hospital, maltrato a mujeres en trabajo de parto, mujeres y bebés muertos por no ser atendidos a tiempo, etc, etc y más etc.

“A una semana de que en el mismo nosocomio una adolescente dio a luz en la sala de espera, ahora Ami Jazmín Martínez Torres, de 17 años, abortó la tarde del domingo último en el baño de la sala de urgencia del Hospital Regional de Especialidades de la Mujer por falta de atención del personal médico, según confirmaron autoridades de Salud” (La Jornada, Tabasco 10-03-14).

No parece coincidencia que nosocomio rime con manicomio. A pesar de que han cesado a médicos y directores de hospitales, a pesar de que organizaciones y centros de derechos humanos exigen al gobierno respuestas, a pesar de que se prometen construir más y mejores centros de salud, a pesar de que existe el Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, a pesar de las 2 mil 877 quejas en el área de gineco-obstetricia que desde el año 2000 ha recibido la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, a pesar, a pesar, y pesa bastante, las negligencias médicas contra mujeres siguen repitiéndose-1.

“El caso más grave es el de una mujer que murió el martes pasado tras permanecer un año en coma a consecuencia de la infección provocada por personal médico del Hospital Rural de Miahuatlán, Oaxaca, que había olvidado unas tijeras en la matriz después de dar a luz a unas gemelas, informa la CNDH en un comunicado” (La Jornada 2-03-14).

Basta con preguntarle a cualquier mujer que haya dado a luz en un hospital público, o alguna de sus familiares, para sentir la indignación de cerquita:

…“las meten allá adentro y hasta que se alivian le dan a una razón, osea que las familias esperamos afuera, las pasan solas en trabajo de parto, pueden durar hasta casi 3 días ahí solas. Y dicen que no les hacen caso, que nomás van y les meten la mano a cada rato; por suerte mi cuñada sus 3 criaturas que tuvo, luego, luego salieron. Ay no, si pa las consultas la tienen a una ahí las horas, la pasan a una hasta que quieren. Yo llegué y me tocaba a las once y ya se habían ido a almorzar, así que tuve que esperar y entré más tarde. Luego hay unos doctores que tratan muy feo-2, el otro día ni siquiera me abrió el expediente el doctor, nomás me preguntó qué medicina me dieron la última vez y eso me volvió a recetar, ¿usted cree?. A mi otra hija nomás cada año le dan cita y nomás cuatro cajitas de lírica pal dolor de la pierna que le da muy fuerte le dan, sobre todo en tiempo de frío, dicen que tiene una hernia de disco, al principio duró dos meses que no podía caminar. La llevamos al ISSSTE y estuvo internada 2 semanas, quén-sa qué tanto le hicieron, pero salió igual. Luego fue con una señora que la curó con muchas yerbas hasta que se levantó, cocidas, bañadas, tomadas, de todo, y pos sí, logró levantarse; le hizo mejor que el medicamento”… (Durango, 14-04-14)

O de un hospital privado:

…”yo quería parto natural pero el doctor me dijo, “está complicado, ¿lo quieres vivo o muerto?”, y pues yo no tuve nada más qué decir, así que me hicieron cesárea y me dio unas pastillas para inducir el parto, para que fuera en la fecha y hora que él decía. Luego cuando nació lo tuvieron en incubadora hasta que el seguro ya no pudo cubrir el pago”… (Monterrey, 4-03-13)

Las condiciones de los hospitales (y el negocio redondo que se hace con las compañías de seguros), afectan no sólo a las madres, sino sobre todo a los y las recién nacidas. El ambiente frío y despersonalizado del hospital, las palabras violentas, el convertir a madres y bebés en objetos al practicar el parto DEShumanizado, tiene graves consecuencias personales y sociales. Desde que nacemos nos preparan para una vida de maltrato, individual, cosificada, violenta. La sala de partos vista desde esta ventana toma la forma del bodegón de una maquila, donde minuto a minuto manos enajenadas están produciendo objetos industriales destinados a ser consumidos por las fauces del gran capital. “¿Será casualidad que los países donde los partos son atendidos en su mayoría por parteras tengan las tasas más bajas de violencia y crimen?” (Annuska Angulo).62 La mujer de París

Estas noticias y testimonios de mujeres de todos los días, no son de causa natural ni han surgido así nomás sin ninguna explicación. Ya Julieta Paredes, Adriana Guzmán, Silvia Federici, Bárbara Ehrenreich, Deirdre English, Claudia Von Werlhof, Casilda Rodrigañez… (por nombrar las que me han influenciado a mi personalmente), se han encargado de armar el rompecabezas de la verdadera historia y abrirnos los ojos. Estas feministas, rastreando una línea de sangre que va desde hoy hasta miles de años atrás, nos han hecho ver y sentir por qué estamos hoy las mujeres sufriendo violencia de todos tipos y por todas partes. Han desenterrado los engranes patriarcales que hoy en día se siguen estrellando sobre nuestros cuerpos, expropiados y «liberados» de cualquier obstáculo que les impida funcionar como máquinas para producir mano de obra; al servicio del capital y del Estado (Silvia Federici).

Es el sistema patriarcal en su mayores perversiones el que estamos leyendo en los titulares de los periódicos, las cerezas últimas de la jerarquía médica que discrimina y mata a mujeres. Morimos y somos maltratadas por el simple hecho de ser mujeres.

Bárbara Ehrenreich y Deirdre English, en Brujas, Parteras y Enfermeras, nos recuerdan que desde el principio de los tiempos éramos nosotras las encargadas de ayudar a dar a luz a otras mujeres, nos cuentan cómo nos arrebataron esta capacidad y nos hacen mirar hacia los hospitales actuales para encontrar la discriminación y opresión no sólo sobre las pacientes, sino también sobre las mujeres que trabajan en estos lugares:

“la opresión de las trabajadoras sanitarias y el predominio de los profesionales masculinos no son resultado de un proceso directamente ligado a la evolución de la ciencia médica, ni mucho menos producto de una incapacidad de las mujeres para llevar a cabo el trabajo de sanadoras. Al contrario, es la expresión de una toma de poder activa por parte de los profesionales varones. Y los hombres no triunfaron gracias a la ciencia: las batallas decisivas se libraron mucho antes de desarrollarse la moderna tecnología científica. (…) La represión de las sanadoras bajo el avance de la medicina institucional fue una lucha política; (…) las sanadoras fueron atacadas por su condición de mujeres y ellas se defendieron luchando en nombre de la solidaridad con todas las mujeres”.

No es casualidad que la mayoría de los médicos en un hospital sean hombres, y la mayoría de las enfermeras sean mujeres-3. Ni es casualidad que las parteras sean cada vez más escasas y que haya tan poca confianza en ellas. Son prejuicios que con bastante voluntad han ido tejiendo hombres con influencias, dinero y buena posición social a lo largo de los tiempos.

“Así tenemos, por ejemplo, el caso de Jacoba Felicie, denunciada en 1322 por la Facultad de medicina de la universidad de París, bajo la acusación de ejercicio ilegal de la medicina. (…) Las principales acusaciones formuladas contra Jacoba Felicie fueron que: Seis testigos afirmaron que Jacoba los había sanado cuando muchos médicos ya habían desistido, y un paciente declaró que la sanadora era más experta en el arte de la cirugía y la medicina que cualquier otro médico o maestro cirujano de París. Pero estos testimonios fueron utilizados en contra suya, pues no se la acusaba de ser incompetente, sino de haber tenido la osadía de curar, siendo mujer” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).

Mismas acusaciones -y otras más absurdas-, torturas, castigos y hogueras, se llevaron a cabo en contra de las mujeres en todo el mundo durante casi cuatro siglos. Las consecuencias de la caza de brujas, que comenzaron con desacreditaciones y juicios contra mujeres comunes que tenían conocimiento de la naturaleza y el cuerpo, llegan hasta nuestros días (es común escuchar escepticismo y burlas contra curanderas y remedios naturales, o ver películas de brujas malvadas que hechizan, matan y comen niños, o ¿cuántas veces te han dicho “estás loca”?).

Ver morir a mujeres dignas acusadas de brujería, del siglo XIV al XVII, tuvo gran repercusión en el imaginario colectivo de ese tiempo y del nuestro. Nos enseñó a creer SOLAMENTE en lo científicamente comprobado, a separarnos de la naturaleza, a no confiar en nosotras mismas, a tener miedo a organizarnos, a no escuchar a nuestros cuerpos, a depender de alguien más para sobrevivir y a creer más en los médicos que en las abuelas para curarnos y parir. Además, por si fuera poca cosa, dejaría el terreno libre para el nacimiento de la profesión médica moderna en el siglo XIX totalmente reservada para los hombres. Pero había un pequeño lugar donde todavía no tenían el control, la sala de partos.

“En Estados Unidos en 1910, cerca del 50% de los niños nacían con ayuda de una partera, la mayoría de ellas negras u obreras inmigradas. Ésta era una situación intolerable para la naciente especialidad de la obstetricia. (…) Oficialmente, los obstetras lanzaron su ataque contra las parteras en nombre de la ciencia y de las reformas. Se ridiculizó a las parteras como personas (…) aunque el estudio realizado por un profesor de la Johns Hopkins, en 1912, pone de relieve que la mayoría de los médicos estadounidenses eran menos competentes que las mismas parteras. (…) Pero éstos tenían el poder y las parteras no. Bajo la intensa presión de los médicos profesionales se aprobaron, en todos los estados, leyes contra las parteras en virtud de las cuales sólo se permitía a los médicos la práctica de la obstetricia. (…) Para los nuevos profesionales médicos varones, la prohibición legal de las parteras significó una reducción de la competencia. Y las mujeres perdieron sus últimas posiciones independientes” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).cam-defensa1

En México seguimos “el sueño americano” ciegamente y de muchas maneras; en este caso, el ejemplo de cambiar la partera experimentada por el médico sin conocimientos y con instrumentos de fuerza, no sería la excepción. “En vez de celebrar, conservar y cultivar la riqueza de nuestra tradición de partería, la consideramos poco segura. Preferimos ponernos en manos de doctores que trabajan en hospitales con un índice de cesárea de 80%. Seguimos con la idea de que el parto es un proceso peligroso, patológico, y no uno fisiológico y fantástico” (Annuska Angulo). Como resultado tenemos graves problemas, entre éstos: dependencia de los centros de salud pública (escasos, en malas condiciones y con negligencias constantes), hospitales privados que manipulan la salud en beneficio de su bolsillo y parteras en peligro de extinción.

Pero no todas las sanadoras murieron y otras están renaciendo. El conocimiento se ha preservado gracias a las brujas inmortales que viven y ríen en cada una de nosotras. Existen mujeres sabias que con sus manos calientitas y su sabiduría originaria, siguen acompañando el resurgimiento de otros mundos en las risas tiernas de cuerpecitos desnudos llenos de amor. Los movimientos feministas actuales tienen sus raíces en los aquelarres medievales y en las luchas de las abuelas originarias; y los miserables responsables de quemar a cientos de miles de mujeres en todo el mundo, son los antecesores de nuestros opresores actuales.

En México, como comparte Teresa Oñate después de conocer a las parteras de la Huasteca Hidalguense, “la partería es una práctica ancestral y un servicio comunitario de salud que se transmite de generación en generación. El trabajo de las parteras no es solamente acomodar al niño que nacerá o dar baños de hierbas a las recién paridas. Las parteras cumplen un rol fundamental en la cosmovisión de las comunidades, pues guían los primeros pasos y valores comunitarios de un niño”. Son parte importante de la vida comunitaria. Tristemente, en estos territorios el patriarcado golpea con fuerza, ya que quiere terminar con las prácticas ancestrales amedrentando a las parteras y pidiéndoles certificaciones-4, aunque “el problema no es que les exijan la certificación a las parteras, sino todos los pretextos que se tejen alrededor de ellas y la lucha de poderes entre los saberes médicos y los saberes de las comunidades (…), pero quien las tiene que evaluar y certificar son las comunidades” (Desinformemonos 2-03-14). birth-Amanda Greavette

En Inglaterra, Alemania y otras naciones europeas, las parteras han llegado a convertirse en profesionales reconocidas e independientes. En Holanda, la mayoría de las embarazadas son atendidas por parteras independientes, existe un marco legal que propicia el trabajo en conjunción con obstetras y cirujanos. El 30% de los nacimientos se dan en casa, y en los que se atienden en el hospital, la mujer va acompañada de su partera; el índice de cesáreas en este país es uno de los más bajos del mundo. En Francia, después de que se expulsaron a las mujeres de la sala de partos, éstas volvieron a retomar el control y ahora son ellas las que llevan control del embarazo, parto y posparto. El médico interviene cuando es NECESARIA una cesárea y existen espacios que proponen partos humanizados-5.

En Oaxaca, uno de los estados mexicanos con mayor tradición en partería y medicina natural, existe desde el 2004 el Centro de Iniciación a la Partería Luna Llena, con una gran labor en la promoción de la atención humanizada del parto y la formación de parteras y parteros jóvenes con un perfil integral e intercultural. Lo que más llama la atención de su propuesta es que parteras con experiencia se convierten en mentoras y acompañantes de parterxs estudiantes durante el proceso de formación y después de este-6. Actualmente está abierta la convocatoria para el nuevo ciclo de iniciación hasta el 25 de abril 2014.

Sigamos luchando contra las perversiones de este sistema patriarcal, como nos decían Adriana Guzmán Y Julieta Paredes hace unos días en Oaxaca, no dejemos que se recicle el patriarcado, posicionémonos ante él como mujeres libres, nietas brujas, cuerpas organizadas.

No se trata de exigir más centros de salud o tratos más dignos o reformas estructurales. Es tiempo de mirarnos en el reflejo del agua. Reconocer nuestras herencias de nacedoras de la vida y cuidadoras de nuestra madre tierra. Recuperar el libro de Sycorax, la madre de Calibán, con todos los secretos de la naturaleza. Tomar la responsabilidad en nuestras manos. Recordar que “las mujeres siempre hemos sido sanadoras. Fuimos las primeras médicas y anatomistas de la historia. Sabemos procurar abortos, ser enfermeras, consejeras, sanadoras y parteras. Las mujeres fuimos las primeras farmacólogas, con cultivos de hierbas medicinales, con secretos que se transmitían de unas a otras y de pueblo en pueblo” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English). Crear salud colectiva. Defender la tierra, el cuerpo, la lengua y el pueblo.

estrella-tarot1Tú eres mujer luna

Tú eres Luna

Tú eres mujer estrella grande,

mujer estrella cruz

Mujer estrella Diosa

(canto curativo mazateco)

 

 

 

 

NOTAS

1. En Oaxaca, uno de los estados más pobres del país, casi una de cada cinco mujeres da a luz fuera de los hospitales, según cifras oficiales. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/02/inicia-cndh-averiguaciones-por-negligencia-medica-en-casos-de-partos-en-oaxaca-5937.html

2. El maltrato a las mujeres en los servicios públicos y privados de salud es una constante, en particular en el área de gineco-obstetricia. Regaños, humillaciones, alusiones a su vida sexual, conminaciones, colocación del dispositivo intrauterino sin consentimiento y otras formas de abuso, son prácticas habituales en las que incurren los médicos en las salas de parto. Así lo revela una investigación coordinada por Roberto Castro Pérez, integrante del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). http://www.jornada.unam.mx/2014/01/23/sociedad/035n1soc

3. Durante siglos las mujeres fueron médicas sin titulo; excluidas de los libros y la ciencia oficial, aprendían unas de otras y se transmitían sus experiencias entre vecinas o de madre a hija. La gente del pueblo las llamaba <mujeres sabias>, aunque para las autoridades eran brujas o charlatanas. La medicina forma parte de nuestra herencia de mujeres, pertenece a nuestra historia, es nuestro legado ancestral. Sin embargo, en la actualidad la atención en salud se halla exclusivamente en manos de profesionales masculinos. El 93% de los médicos de los Estados Unidos son varones y casi todos los altos cargos directivos y administrativos de las instituciones sanitarias también están ocupados por hombres. Las mujeres todavía son mayoritarias en la profesión – el 70% del personal sanitario es femenino – , pero se nos ha incorporado como mano de obra dependiente a una industria dirigida por los hombres. Ya no ejercemos autónomamente ni se nos conoce por nuestro nombre y se nos valora por nuestro trabajo. La mayoría somos ahora un simple peonaje que desarrolla trabajos anónimos y marginales: oficinistas, dietistas, auxiliares técnicas, sirvientas. Cuando se nos permite participar en el trabajo médico, sólo podemos intervenir en calidad de enfermeras (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).

4. El 27 y 28 de noviembre de 2013 se realizó la Preaudiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos “Contra la devastación de la vida comunitaria”, en la comunidad de Acatepec, ubicada en la Huasteca hidalguense. En la preaudiencia se acumularon denuncias en torno a tres temas centrales: el acoso a la partería, el atentado contra el maíz criollo y la perforación de pozos para buscar petróleo en tierras comunitarias y sin aviso o permiso alguno. http://www.jornada.unam.mx/2014/03/15/cam-defensa.html

5. Para más información de esta lucha y prácticas alternativas de parto y aborto en Francia, ver el documental Ella tiene los ojos muy abiertos, deYann Le Masson hecho en 1977. Muy recomendable.

6. Más información: http://www.nuevelunas.org.mx/luna_llena.html

 

REFERENCIAS

Noticias:

Reportan otro caso de mujer que dio a luz fuera del hospital. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/20/reportan-otro-caso-de-mujer-que-dio-a-luz-fuera-de-hospital-en-oaxaca-8369.html

Inicia CNDH queja por mujer que dio a luz en jardin de hospital Oaxaca. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/15/inicia-cndh-queja-por-mujer-que-dio-a-luz-en-jardin-de-hospital-de-oaxaca-3851.html

Otro caso de negligencia obstetrica en Tabasco. Adolescente aborta en baño de hospital. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/10/otro-caso-mas-de-negligencia-obstetrica-en-tabasco-adolescente-aborta-en-bano-de-hospital-5290.html

Cesan a dos médicos más por falta de atención a joven de 15 años. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/04/cesan-a-dos-medicos-mas-por-falta-de-atencion-a-joven-madre-de-15-anos-2619.html

Oaxaca: muere niña en el vientre de su madre por falta de atención. http://www.jornada.unam.mx/2014/02/18/estados/026n1est

Parteras, sembradoras de vida en las comunidades, en peligro de desaparecer. http://desinformemonos.org/2014/03/parteras-sembradoras-de-vida-en-las-comunidades-en-peligro/

Lecturas:

Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Silvia Federici. Traficantes de sueños. 2010

Brujas, Parteras y Enfermeras. Una historia de sanadoras femeninas. Barbara Ehrenreich y Deirdre English. Glass mountain pamphlet. The feminist press. Edición original de 1973

Las parteras mexicanas. Volver al origen. Annuska Angulo. Marie Claire, México 2005

Nueve Lunas, Asociación Civil dedicada a la promoción del parto humanizado y la formación de parteras en Oaxaca. http://www.nuevelunas.org.mx/