..tus armas son tus voces del color de la tierra..

 

..tus armas son tus voces del color de la tierra..

Zenzontle de plumaje aguerrido,
ave de cuatrocientas almas
coloridas y mágicas.

Tus armas son tus voces
del color de la tierra,
las montañas tus amores
de libres veredas.

Jóvenes desaparecidos y mujeres violadas,
una guerra y muchas balas.
Pájaro de sangre azteca, hoy como hace 500 años,
han tomado y desgarrado tu nido.

Esos de arriba te han cortado las alas y amordazado el sentido;

disfrazados de orden y progreso, te han desalojado,
reprimido, ahuyentado, mentido..

matan a tus herman@s pactando con Estados Unidos.

Esta violencia cotidiana te ha secuestrado la voz y las entrañas.

Estás cayendo sin rev-organiza-cción, a puro balazo,
de arriba hacia abajo.

Tu poesía colectiva se ha extinguido, aterrad@ te has sumido en el hastío.

Cierras tu mente y tu cuerpo, dejando a otros lo prometido.
Has abandonado tus flores, tus sueños,
tus amig@s.. Tu espacio público es cada
vez más militar y menos tuyo.

¿Acaso no recuerdas?

Alzaste tu canto valiente en un octubre rojo en Tlatelolco, en el sur Zapatudo, en Oaxaca, en Atenco, Cherán, Sonora, Nuevo León,

Guerrero (¿dónde están?), ….. ;
en la resistencia contra las altas tarifas de luz,
en las movilizaciones contra el sistema, en favor de l@s pres@s polític@s,

en defensa de nuestra madre tierra…

¿Dónde está la rabia que canta cuando
te rozan el alma?
¿Dónde tus deseos de hacer fiesta y
construir la patria?

¿Qué te sirve de esta vida donde el cielo tiene nubes de fuego?
¿Qué país quieres vivir?

Tus muert@s exigen romper el juego

Quiebra el silencio. No pierdas el aliento.
Recupera tus espacios, tus calles, tu barrio, tu pueblo.
Tus lugares favoritos, tu memoria, tus deseos, tu cuerpo.

Reconstruye tu nido. Alza tus alas. Lucha con tu acción y tu palabra. Revive la Esperanza.

zenzontleautonomo

 

Pasajera de mis desvelos

15/02/11

AUDIOMAGICO

co-producción con LaMediaNaranja

 

De cara a la montaña

tomamos sus cenizas en nuestras manos y las hermanamos con el viento,

sus manos se hicieron alas y su sonrisa misterio

De cara a la montaña

elevamos nuestros corazones

en espíritu y agradecimiento

Te fundiste con las voces de los árboles y el corazón de la tierra

blanca te nos fuiste, como gaviota de luz eterna.

Nuestro dolor se convirtió en esperanza

al verte partir en libertad hacia la paz verdadera

sin llanto, angustia o incertidumbre

sólo felicidad, plenitud, infinito.

Entre pinos y mares, vives y haces vivir

das fuerza para que demos fuerza

das paz para que demos paz

das amor para que demos amor

Pasajera de mis desvelos

¿dónde ríes y a dónde vas?

 

Constantes negligencias médicas contra mujeres. Tiempo de mirarnos en el reflejo del agua.

NEGLIGENCIA + PARTO = 521,000 resultados.b6089ddddfee4ba

Basta con escribir esas dos palabras en el buscador para ver algo que pocos quieren ver, la salud (como la educación) “universal” no es posible y cuesta vidas muertas. Recientemente se han estado registrando en los medios, casos de negligencia médica en atención a partos, en México principalmente en Oaxaca, Tabasco e Irapuato: mujeres que dan a luz fuera del centro de salud, adolescentes que abortan en los baños del hospital, maltrato a mujeres en trabajo de parto, mujeres y bebés muertos por no ser atendidos a tiempo, etc, etc y más etc.

“A una semana de que en el mismo nosocomio una adolescente dio a luz en la sala de espera, ahora Ami Jazmín Martínez Torres, de 17 años, abortó la tarde del domingo último en el baño de la sala de urgencia del Hospital Regional de Especialidades de la Mujer por falta de atención del personal médico, según confirmaron autoridades de Salud” (La Jornada, Tabasco 10-03-14).

No parece coincidencia que nosocomio rime con manicomio. A pesar de que han cesado a médicos y directores de hospitales, a pesar de que organizaciones y centros de derechos humanos exigen al gobierno respuestas, a pesar de que se prometen construir más y mejores centros de salud, a pesar de que existe el Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, a pesar de las 2 mil 877 quejas en el área de gineco-obstetricia que desde el año 2000 ha recibido la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, a pesar, a pesar, y pesa bastante, las negligencias médicas contra mujeres siguen repitiéndose-1.

“El caso más grave es el de una mujer que murió el martes pasado tras permanecer un año en coma a consecuencia de la infección provocada por personal médico del Hospital Rural de Miahuatlán, Oaxaca, que había olvidado unas tijeras en la matriz después de dar a luz a unas gemelas, informa la CNDH en un comunicado” (La Jornada 2-03-14).

Basta con preguntarle a cualquier mujer que haya dado a luz en un hospital público, o alguna de sus familiares, para sentir la indignación de cerquita:

…“las meten allá adentro y hasta que se alivian le dan a una razón, osea que las familias esperamos afuera, las pasan solas en trabajo de parto, pueden durar hasta casi 3 días ahí solas. Y dicen que no les hacen caso, que nomás van y les meten la mano a cada rato; por suerte mi cuñada sus 3 criaturas que tuvo, luego, luego salieron. Ay no, si pa las consultas la tienen a una ahí las horas, la pasan a una hasta que quieren. Yo llegué y me tocaba a las once y ya se habían ido a almorzar, así que tuve que esperar y entré más tarde. Luego hay unos doctores que tratan muy feo-2, el otro día ni siquiera me abrió el expediente el doctor, nomás me preguntó qué medicina me dieron la última vez y eso me volvió a recetar, ¿usted cree?. A mi otra hija nomás cada año le dan cita y nomás cuatro cajitas de lírica pal dolor de la pierna que le da muy fuerte le dan, sobre todo en tiempo de frío, dicen que tiene una hernia de disco, al principio duró dos meses que no podía caminar. La llevamos al ISSSTE y estuvo internada 2 semanas, quén-sa qué tanto le hicieron, pero salió igual. Luego fue con una señora que la curó con muchas yerbas hasta que se levantó, cocidas, bañadas, tomadas, de todo, y pos sí, logró levantarse; le hizo mejor que el medicamento”… (Durango, 14-04-14)

O de un hospital privado:

…”yo quería parto natural pero el doctor me dijo, “está complicado, ¿lo quieres vivo o muerto?”, y pues yo no tuve nada más qué decir, así que me hicieron cesárea y me dio unas pastillas para inducir el parto, para que fuera en la fecha y hora que él decía. Luego cuando nació lo tuvieron en incubadora hasta que el seguro ya no pudo cubrir el pago”… (Monterrey, 4-03-13)

Las condiciones de los hospitales (y el negocio redondo que se hace con las compañías de seguros), afectan no sólo a las madres, sino sobre todo a los y las recién nacidas. El ambiente frío y despersonalizado del hospital, las palabras violentas, el convertir a madres y bebés en objetos al practicar el parto DEShumanizado, tiene graves consecuencias personales y sociales. Desde que nacemos nos preparan para una vida de maltrato, individual, cosificada, violenta. La sala de partos vista desde esta ventana toma la forma del bodegón de una maquila, donde minuto a minuto manos enajenadas están produciendo objetos industriales destinados a ser consumidos por las fauces del gran capital. “¿Será casualidad que los países donde los partos son atendidos en su mayoría por parteras tengan las tasas más bajas de violencia y crimen?” (Annuska Angulo).62 La mujer de París

Estas noticias y testimonios de mujeres de todos los días, no son de causa natural ni han surgido así nomás sin ninguna explicación. Ya Julieta Paredes, Adriana Guzmán, Silvia Federici, Bárbara Ehrenreich, Deirdre English, Claudia Von Werlhof, Casilda Rodrigañez… (por nombrar las que me han influenciado a mi personalmente), se han encargado de armar el rompecabezas de la verdadera historia y abrirnos los ojos. Estas feministas, rastreando una línea de sangre que va desde hoy hasta miles de años atrás, nos han hecho ver y sentir por qué estamos hoy las mujeres sufriendo violencia de todos tipos y por todas partes. Han desenterrado los engranes patriarcales que hoy en día se siguen estrellando sobre nuestros cuerpos, expropiados y «liberados» de cualquier obstáculo que les impida funcionar como máquinas para producir mano de obra; al servicio del capital y del Estado (Silvia Federici).

Es el sistema patriarcal en su mayores perversiones el que estamos leyendo en los titulares de los periódicos, las cerezas últimas de la jerarquía médica que discrimina y mata a mujeres. Morimos y somos maltratadas por el simple hecho de ser mujeres.

Bárbara Ehrenreich y Deirdre English, en Brujas, Parteras y Enfermeras, nos recuerdan que desde el principio de los tiempos éramos nosotras las encargadas de ayudar a dar a luz a otras mujeres, nos cuentan cómo nos arrebataron esta capacidad y nos hacen mirar hacia los hospitales actuales para encontrar la discriminación y opresión no sólo sobre las pacientes, sino también sobre las mujeres que trabajan en estos lugares:

“la opresión de las trabajadoras sanitarias y el predominio de los profesionales masculinos no son resultado de un proceso directamente ligado a la evolución de la ciencia médica, ni mucho menos producto de una incapacidad de las mujeres para llevar a cabo el trabajo de sanadoras. Al contrario, es la expresión de una toma de poder activa por parte de los profesionales varones. Y los hombres no triunfaron gracias a la ciencia: las batallas decisivas se libraron mucho antes de desarrollarse la moderna tecnología científica. (…) La represión de las sanadoras bajo el avance de la medicina institucional fue una lucha política; (…) las sanadoras fueron atacadas por su condición de mujeres y ellas se defendieron luchando en nombre de la solidaridad con todas las mujeres”.

No es casualidad que la mayoría de los médicos en un hospital sean hombres, y la mayoría de las enfermeras sean mujeres-3. Ni es casualidad que las parteras sean cada vez más escasas y que haya tan poca confianza en ellas. Son prejuicios que con bastante voluntad han ido tejiendo hombres con influencias, dinero y buena posición social a lo largo de los tiempos.

“Así tenemos, por ejemplo, el caso de Jacoba Felicie, denunciada en 1322 por la Facultad de medicina de la universidad de París, bajo la acusación de ejercicio ilegal de la medicina. (…) Las principales acusaciones formuladas contra Jacoba Felicie fueron que: Seis testigos afirmaron que Jacoba los había sanado cuando muchos médicos ya habían desistido, y un paciente declaró que la sanadora era más experta en el arte de la cirugía y la medicina que cualquier otro médico o maestro cirujano de París. Pero estos testimonios fueron utilizados en contra suya, pues no se la acusaba de ser incompetente, sino de haber tenido la osadía de curar, siendo mujer” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).

Mismas acusaciones -y otras más absurdas-, torturas, castigos y hogueras, se llevaron a cabo en contra de las mujeres en todo el mundo durante casi cuatro siglos. Las consecuencias de la caza de brujas, que comenzaron con desacreditaciones y juicios contra mujeres comunes que tenían conocimiento de la naturaleza y el cuerpo, llegan hasta nuestros días (es común escuchar escepticismo y burlas contra curanderas y remedios naturales, o ver películas de brujas malvadas que hechizan, matan y comen niños, o ¿cuántas veces te han dicho “estás loca”?).

Ver morir a mujeres dignas acusadas de brujería, del siglo XIV al XVII, tuvo gran repercusión en el imaginario colectivo de ese tiempo y del nuestro. Nos enseñó a creer SOLAMENTE en lo científicamente comprobado, a separarnos de la naturaleza, a no confiar en nosotras mismas, a tener miedo a organizarnos, a no escuchar a nuestros cuerpos, a depender de alguien más para sobrevivir y a creer más en los médicos que en las abuelas para curarnos y parir. Además, por si fuera poca cosa, dejaría el terreno libre para el nacimiento de la profesión médica moderna en el siglo XIX totalmente reservada para los hombres. Pero había un pequeño lugar donde todavía no tenían el control, la sala de partos.

“En Estados Unidos en 1910, cerca del 50% de los niños nacían con ayuda de una partera, la mayoría de ellas negras u obreras inmigradas. Ésta era una situación intolerable para la naciente especialidad de la obstetricia. (…) Oficialmente, los obstetras lanzaron su ataque contra las parteras en nombre de la ciencia y de las reformas. Se ridiculizó a las parteras como personas (…) aunque el estudio realizado por un profesor de la Johns Hopkins, en 1912, pone de relieve que la mayoría de los médicos estadounidenses eran menos competentes que las mismas parteras. (…) Pero éstos tenían el poder y las parteras no. Bajo la intensa presión de los médicos profesionales se aprobaron, en todos los estados, leyes contra las parteras en virtud de las cuales sólo se permitía a los médicos la práctica de la obstetricia. (…) Para los nuevos profesionales médicos varones, la prohibición legal de las parteras significó una reducción de la competencia. Y las mujeres perdieron sus últimas posiciones independientes” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).cam-defensa1

En México seguimos “el sueño americano” ciegamente y de muchas maneras; en este caso, el ejemplo de cambiar la partera experimentada por el médico sin conocimientos y con instrumentos de fuerza, no sería la excepción. “En vez de celebrar, conservar y cultivar la riqueza de nuestra tradición de partería, la consideramos poco segura. Preferimos ponernos en manos de doctores que trabajan en hospitales con un índice de cesárea de 80%. Seguimos con la idea de que el parto es un proceso peligroso, patológico, y no uno fisiológico y fantástico” (Annuska Angulo). Como resultado tenemos graves problemas, entre éstos: dependencia de los centros de salud pública (escasos, en malas condiciones y con negligencias constantes), hospitales privados que manipulan la salud en beneficio de su bolsillo y parteras en peligro de extinción.

Pero no todas las sanadoras murieron y otras están renaciendo. El conocimiento se ha preservado gracias a las brujas inmortales que viven y ríen en cada una de nosotras. Existen mujeres sabias que con sus manos calientitas y su sabiduría originaria, siguen acompañando el resurgimiento de otros mundos en las risas tiernas de cuerpecitos desnudos llenos de amor. Los movimientos feministas actuales tienen sus raíces en los aquelarres medievales y en las luchas de las abuelas originarias; y los miserables responsables de quemar a cientos de miles de mujeres en todo el mundo, son los antecesores de nuestros opresores actuales.

En México, como comparte Teresa Oñate después de conocer a las parteras de la Huasteca Hidalguense, “la partería es una práctica ancestral y un servicio comunitario de salud que se transmite de generación en generación. El trabajo de las parteras no es solamente acomodar al niño que nacerá o dar baños de hierbas a las recién paridas. Las parteras cumplen un rol fundamental en la cosmovisión de las comunidades, pues guían los primeros pasos y valores comunitarios de un niño”. Son parte importante de la vida comunitaria. Tristemente, en estos territorios el patriarcado golpea con fuerza, ya que quiere terminar con las prácticas ancestrales amedrentando a las parteras y pidiéndoles certificaciones-4, aunque “el problema no es que les exijan la certificación a las parteras, sino todos los pretextos que se tejen alrededor de ellas y la lucha de poderes entre los saberes médicos y los saberes de las comunidades (…), pero quien las tiene que evaluar y certificar son las comunidades” (Desinformemonos 2-03-14). birth-Amanda Greavette

En Inglaterra, Alemania y otras naciones europeas, las parteras han llegado a convertirse en profesionales reconocidas e independientes. En Holanda, la mayoría de las embarazadas son atendidas por parteras independientes, existe un marco legal que propicia el trabajo en conjunción con obstetras y cirujanos. El 30% de los nacimientos se dan en casa, y en los que se atienden en el hospital, la mujer va acompañada de su partera; el índice de cesáreas en este país es uno de los más bajos del mundo. En Francia, después de que se expulsaron a las mujeres de la sala de partos, éstas volvieron a retomar el control y ahora son ellas las que llevan control del embarazo, parto y posparto. El médico interviene cuando es NECESARIA una cesárea y existen espacios que proponen partos humanizados-5.

En Oaxaca, uno de los estados mexicanos con mayor tradición en partería y medicina natural, existe desde el 2004 el Centro de Iniciación a la Partería Luna Llena, con una gran labor en la promoción de la atención humanizada del parto y la formación de parteras y parteros jóvenes con un perfil integral e intercultural. Lo que más llama la atención de su propuesta es que parteras con experiencia se convierten en mentoras y acompañantes de parterxs estudiantes durante el proceso de formación y después de este-6. Actualmente está abierta la convocatoria para el nuevo ciclo de iniciación hasta el 25 de abril 2014.

Sigamos luchando contra las perversiones de este sistema patriarcal, como nos decían Adriana Guzmán Y Julieta Paredes hace unos días en Oaxaca, no dejemos que se recicle el patriarcado, posicionémonos ante él como mujeres libres, nietas brujas, cuerpas organizadas.

No se trata de exigir más centros de salud o tratos más dignos o reformas estructurales. Es tiempo de mirarnos en el reflejo del agua. Reconocer nuestras herencias de nacedoras de la vida y cuidadoras de nuestra madre tierra. Recuperar el libro de Sycorax, la madre de Calibán, con todos los secretos de la naturaleza. Tomar la responsabilidad en nuestras manos. Recordar que “las mujeres siempre hemos sido sanadoras. Fuimos las primeras médicas y anatomistas de la historia. Sabemos procurar abortos, ser enfermeras, consejeras, sanadoras y parteras. Las mujeres fuimos las primeras farmacólogas, con cultivos de hierbas medicinales, con secretos que se transmitían de unas a otras y de pueblo en pueblo” (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English). Crear salud colectiva. Defender la tierra, el cuerpo, la lengua y el pueblo.

estrella-tarot1Tú eres mujer luna

Tú eres Luna

Tú eres mujer estrella grande,

mujer estrella cruz

Mujer estrella Diosa

(canto curativo mazateco)

 

 

 

 

NOTAS

1. En Oaxaca, uno de los estados más pobres del país, casi una de cada cinco mujeres da a luz fuera de los hospitales, según cifras oficiales. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/02/inicia-cndh-averiguaciones-por-negligencia-medica-en-casos-de-partos-en-oaxaca-5937.html

2. El maltrato a las mujeres en los servicios públicos y privados de salud es una constante, en particular en el área de gineco-obstetricia. Regaños, humillaciones, alusiones a su vida sexual, conminaciones, colocación del dispositivo intrauterino sin consentimiento y otras formas de abuso, son prácticas habituales en las que incurren los médicos en las salas de parto. Así lo revela una investigación coordinada por Roberto Castro Pérez, integrante del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). http://www.jornada.unam.mx/2014/01/23/sociedad/035n1soc

3. Durante siglos las mujeres fueron médicas sin titulo; excluidas de los libros y la ciencia oficial, aprendían unas de otras y se transmitían sus experiencias entre vecinas o de madre a hija. La gente del pueblo las llamaba <mujeres sabias>, aunque para las autoridades eran brujas o charlatanas. La medicina forma parte de nuestra herencia de mujeres, pertenece a nuestra historia, es nuestro legado ancestral. Sin embargo, en la actualidad la atención en salud se halla exclusivamente en manos de profesionales masculinos. El 93% de los médicos de los Estados Unidos son varones y casi todos los altos cargos directivos y administrativos de las instituciones sanitarias también están ocupados por hombres. Las mujeres todavía son mayoritarias en la profesión – el 70% del personal sanitario es femenino – , pero se nos ha incorporado como mano de obra dependiente a una industria dirigida por los hombres. Ya no ejercemos autónomamente ni se nos conoce por nuestro nombre y se nos valora por nuestro trabajo. La mayoría somos ahora un simple peonaje que desarrolla trabajos anónimos y marginales: oficinistas, dietistas, auxiliares técnicas, sirvientas. Cuando se nos permite participar en el trabajo médico, sólo podemos intervenir en calidad de enfermeras (Bárbara Ehrenreich y Deirdre English).

4. El 27 y 28 de noviembre de 2013 se realizó la Preaudiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos “Contra la devastación de la vida comunitaria”, en la comunidad de Acatepec, ubicada en la Huasteca hidalguense. En la preaudiencia se acumularon denuncias en torno a tres temas centrales: el acoso a la partería, el atentado contra el maíz criollo y la perforación de pozos para buscar petróleo en tierras comunitarias y sin aviso o permiso alguno. http://www.jornada.unam.mx/2014/03/15/cam-defensa.html

5. Para más información de esta lucha y prácticas alternativas de parto y aborto en Francia, ver el documental Ella tiene los ojos muy abiertos, deYann Le Masson hecho en 1977. Muy recomendable.

6. Más información: http://www.nuevelunas.org.mx/luna_llena.html

 

REFERENCIAS

Noticias:

Reportan otro caso de mujer que dio a luz fuera del hospital. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/20/reportan-otro-caso-de-mujer-que-dio-a-luz-fuera-de-hospital-en-oaxaca-8369.html

Inicia CNDH queja por mujer que dio a luz en jardin de hospital Oaxaca. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/15/inicia-cndh-queja-por-mujer-que-dio-a-luz-en-jardin-de-hospital-de-oaxaca-3851.html

Otro caso de negligencia obstetrica en Tabasco. Adolescente aborta en baño de hospital. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/10/otro-caso-mas-de-negligencia-obstetrica-en-tabasco-adolescente-aborta-en-bano-de-hospital-5290.html

Cesan a dos médicos más por falta de atención a joven de 15 años. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/03/04/cesan-a-dos-medicos-mas-por-falta-de-atencion-a-joven-madre-de-15-anos-2619.html

Oaxaca: muere niña en el vientre de su madre por falta de atención. http://www.jornada.unam.mx/2014/02/18/estados/026n1est

Parteras, sembradoras de vida en las comunidades, en peligro de desaparecer. http://desinformemonos.org/2014/03/parteras-sembradoras-de-vida-en-las-comunidades-en-peligro/

Lecturas:

Calibán y la Bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Silvia Federici. Traficantes de sueños. 2010

Brujas, Parteras y Enfermeras. Una historia de sanadoras femeninas. Barbara Ehrenreich y Deirdre English. Glass mountain pamphlet. The feminist press. Edición original de 1973

Las parteras mexicanas. Volver al origen. Annuska Angulo. Marie Claire, México 2005

Nueve Lunas, Asociación Civil dedicada a la promoción del parto humanizado y la formación de parteras en Oaxaca. http://www.nuevelunas.org.mx/

más días

18/07/2012
Es difícil volver a terrenos dolorosos, conocidos e inexplicables. Mismo funeral, misma gente, mismo ritual.
He pasado por aquí antes, preguntándome por qué, para qué y cómo he tenido que ver yo en esto. He caminado por aquí extrañando y tratando de comprender las ausencias llenas y las muertes vivas, he preguntado a los más sabios, los más primeros, los más amigos.
He caminado las memorias queriendo atrapar luciérnagas.
Sigo en el mismo lugar, aprendiendo y tropezando con las mismas enfermedades.
Vuelven los mismos temores y las mismas melancolías, yo sólo quería que estuvieran más días.

somos gente tlayuda!

SMTcomal

24/01/13-10/04/14

Molinos desplazados
MASECA en todos lados
cuerpos y territorios ocupados.

“ya no vinieron esas viejas flojas”, dice la abuela contando moneditas en el molino del pueblo, “tontas”, dice: “venden su maíz y luego compran tortilla”.

Pero nosotras nunca nos fuimos
somos gente tlayuda!

Defendemos la vida
bailamos al son de la tortilla
Protegemos la memoria
Heredamos rebeldía

Milpa
Comunidad
Autonomía.

poLéticas del cuerpo -p-

70414

cuerpes cárcel muerte en casa

Alfombras rugosas disfrazadas de paraíso azul turquesa. La muerte como objeto de aparador de funeral. Una cosa más para producir dinero, uno más de los negocios sucios del ocio social.

Entro, corro y lloro hondo. Chamarra de piel nos abraza y nos dice “ahora sólo estamos nosotros tres”. Ellos aprietan los dientes con ese tic que sólo después lograría reconocer, el tic blanco de la muerte en polvo. Esa muerte que hace tiempo venía a cobrarnos abono. Esa muerte que aprendió el camino y no venía de paso. Esta vez no pudiste escapar, no contestaste el teléfono ni abriste la puerta pero la muerte ya estaba en casa, fiel y atenta a tu llamado nocturno. Ya se habían conocido antes, eran amigos y enemigos en las salas de hospital y en las camas de tus antiguos difuntos; amor y odio, esperanza y oscuridad.

Eras demasiado lúcido para lograr vivir sobrio rodeado de tanta mierda. Te gustaba discutir conmigo, eran tus mejores momentos, me provocabas solamente para saber qué tan roja era la estrella que con orgullo idealista me habías heredado. Socialista de sueños grandes, la culpa y los hospitales te mataron la vida pero nunca los sueños.

Veo los cuerpos vecinos, vacíos rotos y copiados; cuerpos silenciados. Cuerpos máquina cuerpos casa; cuerpos deformados. Cuerpas territorio del Estado. Cuerpas en resistencia. Cuerpas vivas libres rebeldes.

Cuerpes Cárcel. Cuerpus Conciencia. Corpus Cristi.

Subo el elevador, se abre la puerta que muestra los carruajes con ruta fondo de cielo o cumbre del infierno. Ataúdes de distintos estilos, tamaños y precios. Si fuiste el chingón del pueblo sale gratis el boleto. Escojo negro como el cuaco que te llevó a encontrarte con tus parientes del otro lado, “acá los vamos a esperar para cuando quieran venir”, dijiste tranquilo con las riendas en tus manos.

Una caja dentro de otra caja y otra caja y otra caja… y otra caja y otra caja… es la humilde fotografía de la vida y muerte modernas. Cajas de mármol rosado con la imagen del niño Jesús, “esas son para lxs niñxs”; cajas sencillas con marco dorado, cajas al alcance de los trabajadores del Estado. Dime en qué caja mueres y te diré quién eres. “Tiene que ser ni muy barata ni muy cara, no vayan a decir que era pobre o tacaño, ni mucho menos burgués o burócrata, hay que cuidar lo que van a decir del doctor. ¡Ah! y no fue el alcohol, fueron los medicamentos tan fuertes que tomaba para los intensos dolores que tenía que aguantar el pobre doctorcito”.

-¿No te parece absurda tanta caja?

Caja de medicamento, caja de zapatos, caja de muerto,

caja de pizza, caja sorpresa, cajas de huevo,

cajita de recuerdos, cajita pancho villa, cajita con premio.

Ala 1pm el homenaje en la universidad, luego esa tortura asfixiante con ruidos del infierno a donde hay que ir para que te bendigan la muerte; y esque hasta para morir tiene uno que pedirle permiso al Señor. “Hay que morir para vivir”, repite el rezo en tono triste.

Cuando me venga a llevar esa catrina, le pediré que me lleve todita de regreso al universo, sin pedir permiso, libre, sin caja; así nomás, de vuelta a casa. Agua, aire, tierra y fuego serán mi refugio. Y si se puede escoger, pido muerte natural.

Como un navío que va

con prisa al fondo del mar

así

murió

papá

La vi pero no la quise ver, muerte amarilla color sangre, escondida tras la puerta del baño, diciendo “todo está bien ahorita nos vamos”. Sigilosa nunca tumultuosa, hirviendo a carcajadas debajo del abdomen de la culpa abultada. Balbuceaba en pequeños vómitos silenciosos. Poco a poco acelerándose al final, aguantando la angustia de encontrar una soledad más fría después del mar. Poco a poco acelerándose al final.

Mueres la noche de tu guardia, nunca te dejaron solo frente al salto infinito.

Sigues buscando nuevos horizontes,

-y esque después de dejar el cuerpo dolorido el viaje es más ligero, ¿verdad?

¿Será que se emborracha hasta el alma cuando ni la muerte perdona?

¿papá?

¿llegaste bien?

¿viste a mamá?

Rodo y la burbuja de la escuela

mini_pez_fbHabía una vez, en el mundo de aquí a la vuelta, un pececito que iba a la escuela para aprender a nadar. Como sus demás compañer@s, se movía en su patineta hidroeléctrica con motor de burbujas, al ritmo de sus audífonos y  su i-fish. La escuela le parecía muy aburrida, siempre decía a sus papás, “no quiero ir, la escuela no sirve, yo me muevo más rápido con mi patineta y aprendo más con mi i-fish”, pero sus papás le contestaban: “Rodolfo, escucha bien, nosotr@s nos complicamos mucho la vida porque no fuimos a la escuela, sabemos nadar pero más o menos y ¡no tenemos ningún título que lo pruebe! Hacemos mucho esfuerzo por tu educación, para que un día entres a la burbuja del trabajo y seas alguien en este inmenso océano. Por ahora tu única obligación es estudiar”. Rodolfo ya ni los escuchaba.
Un día, casi llegando a la escuela, Rodo chocó con una pececita japonesa roja muy hermosa; era tan bella que el mar a su alrededor se volvía color violeta y se llenaba de estrellas fugaces. Él se enamoró al instante y sin pensarlo mucho la siguió entre corales azules y burbujas de colores.  Lástima que no llegó muy lejos, porque su patineta no tenía más burbujas para avanzar. Y estaba ahí parado en medio de la nada, cuando de repente, la pececita apareció de frente: “Qué pez tan tonto que no quiere nadar”, le dijo moviéndose rápido antes de volver a desaparecer.
Esa noche Rodo tuvo un sueño más colorido que la realidad: soñó que estaba llorando por no poder seguir a la pececita roja, cuando  de pronto sintió un remolino rodeándolo cada vez más fuerte. Abrió bien los ojos y se encontró frente a él; era el pez más grande y brillante que había visto o imaginado.  Sus escamas como  anillos de oro reflejaban todos los colores del océano.  Con los ojos medio cerrados y una voz tan dulce que hacia vibrar todo del mar, le dijo: “Déjate fluir por el río de la vida. Lo que serás yo lo eres.”
Al día siguiente, de camino a la escuela, Rodo decidió cambiar de ruta para ir a buscar a la linda pececita. La encontró bordando estrellas rojas sobre unas algas marinas de allá abajo. Al verlo ella quiso escapar de nuevo pero él la encontró rápido, y así estuvieron un rato jugando a las escondidas y a los encantados. Hasta que Rodo escuchó a lo lejos el timbre de su escuela sonar.  Entonces la pececita le dijo “Quédate, te presentaré unos amigos y tarde o temprano aprenderás a nadar”. Ese día Rodo no fue a la escuela, pero encontró much@s animales marinos dispuestos a ser sus maestr@s: el cangrejo zapatero, la almeja arquitecta, las tortugas arqueólogas, los caballitos todólogos, etcétera… Pero sobre todo Rodo se hizo inseparable de Luz, la pececita roja.
Poco a poco fue aprendiendo a nadar y fue dejando la patineta a un lado. Un día le contó a su maestra que tenía una amiga muy lista que no iba a la escuela, que nadaba muy rápido, y que sabía hacer muchas cosas “¿cómo?, pobre pececita, se volverá burrita” le dijo, y tod@s en el salón se rieron. La maestra lo trató de convencer que aunque supiera nadar o hacer cosas nunca tendría un título para trabajar o nunca podría saber la fórmula química del agua o los nombres científicos de las plantas marinas o todas esas cosas importantes que enseñan en la burbuja escolar. Todo eso, a Rodo le parecía inútil, él ya sabía nadar y no lo había aprendido en la escuela.
Una tarde muy mojada, llegó una carta a la casa de los papás de Rodo que decía: “Rodolfo Martínez García, ha tenido una asistencia bastante irregular a la escuela en los últimos días y ha acumulado un total de 45 faltas. Los días que viene a la escuela llega tarde y está muy distraído, blablablá, glugluglu”. Todo esto a sus padres no les gustó nadita y discutieron muy fuerte con él:
Papás – Y dónde se supone que andas si no vas a la escuela, ¡vago irresponsable! ¿Para eso te pago los estudios y ahorro para tu universidad?
Rodo – Pero, pero déjame explicarte. La escuela me aburre, no me enseñan nada, mis compañeros de clase todavía ni saben nadar. ¡Yo ya aprendí! Y también sé construir algunas cosas, mira: hice este molino de agua, ¡yo lo hice!
Sus padres no aceptaron que no fuera a la escuela y lo corrieron de la casa. Rodolfo siguió aprendiendo por su cuenta, sin perder la esperanza de que algún día lo comprendieran. Cada vez que aprendía o construía algo nuevo, les mandaba fotos por su i-fish a sus padres. Ell@s  estaban asombrados de los cambios que iba teniendo, tanto que aunque al principio estaban muy enojad@s, poco a poco fueron aceptando que aprendiera en otros lugares, con peces distint@s a l@s de la burbuja de la escuela. Aprendía a hablar japonés, a construir casas con arena y conchitas, a practicar yoga, a hacer filtros de aguas jabonosas, a hacer videos acuáticos…  puras cosas que le gustaban y le servían para su vida marina. Después de un tiempo sus papás estaban muy contentos de verlo contento.
Tiempo después, la pececita y el pececito se juntaron y tuvieron muchos pececitos. Fueron muy felices por mucho tiempo, aprendiendo, viajando y conociendo la vida de otros mares. Aprendieron de los caballitos de mar nuevas técnicas para sembrar; los corales laguna de cristal les ensañaron a tocar música con caracoles, de las tortugas milenarias aprendieron a escuchar las necesidades del corazón… en fin y al fin, su vida era como un viaje infinito, libre, lúdico, alucinante.