Regresamos del Norte

Regresamos del norte
sordo rumor de dolores
ácido olor a muerte;
hilos ponzoñosos manejando vialidades
inconciente colectivo sostenido en falsedades.

Regresamos del fabuloso porvenir
más hospitales, mejor educación,
tecate light, oxxos, narcos, maquilas y malls;
capitalismo caníbal
viva la enajenación!

-patriarcado todopoderoso
destructor del cielo y de la tierra
controlador de todo lo visible y lo invisible,
dános hoy la violencia de cada día semilla y fruto de tu reino
líbranos de la libertad y la autonomía, no nos dejes solxs ni de noche ni de día.
… por los siglos de los siglos. Amén-

Regresamos de soñar en futuro
sobrevivientes?
presentes!

y aquí estamos a pie desnudo,
cangrejxs vivxs caminando lo desconocido
tejiendo rojas memorias negras
con horizonte definido;
sin final
sin olvido.

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la abuela que quería aprender a volar

2/01/13 – 14/02/13

Hubo una vez una abuela que quería aprender a volar. Era una abuela como cualquiera, entregada a lxs demás, entregada a la vida y al amor. Tenía el corazón joven pero un poco viejito. Le gustaba _________ (completa el cuento con tus mejores recuerdos).

Un día me contó que cuando era niña soñaba con poder volar, con ir más allá de las nubes y poder ver a los angelitos, porque sus hermanas mayores le habían dicho que cuando en casa llueve es porque los angelitos allá arriba están llorando y cuando escuchamos que el cielo truena es porque arriba andan ocupados moviendo sus muebles. Entonces cuando subió por primera vez a un avión, estaba súper emocionada por conocer a los angelitos, no podía esperar más el momento de despegar y traspasar las nubes para descubrirlos. Así que por fin despegó el avión, subió, subió, más y más, hasta más alto que las nubes.  Y la abuela niña con sus ojos abiertos, empezó a llorar de desilusión. No había casas, ni muebles, ni angelitos. La única lluvia que vio allá arriba fue la que comenzó a caer de sus ojos.

Muchos años después, ya con el corazón más grande y más llovido, organizando unos cursos y unos círculos de lectura entre amigxs, la abuela mujer encontró sus ángeles. Estaban escondidxs entre la gente común y se llamaban comadre, amiga, compadrito, amigo. Descubrió el cielo en la amistad y las estrellas en el interior de cada unx. Aprendió a hacer silencio para escuchar y a observar adentro para volar.

Pero la abuela madre seguía con ganas de sentir la libertad del vuelo de las gaviotas, así que un día de lucidez  anunció a su familia y a sus ángeles que volaría del nido, probando nuevas rutas y con equipaje más ligero; y así lo hizo. Luego descubrimos que la naturaleza le dio un corazón que crecía cada vez más rápido, cada latido era un pequeño salto al cielo; hasta que de pronto, ya más cansada pero también más lúcida, sintió que era el momento de volar infinitamente, comprendió que las abuelas con corazones tan llenos aprenden a volar más pronto. Aprenden a volar primero hacia adentro y luego ya no necesitan más el cuerpo para seguir volando. Así que anunció su última partida, consiente, tranquila, sonriente.

Pd.1. La abuela libre, fue una gran maestra, nos enseñó con su vida y con su muerte que:

  1. Hay que aprender a  vivir y morir.
  2. Los ángeles están entre nosotrxs.
  3. El cielo hay que buscarlo dentro nuestro.
  4. Para poder volar hace falta creer, ser, estar.

Pd.2.  Este cuento me lo contó mi madre en un silencio cálido y profundo entre Oaxaca y Veracruz. Después me sonrió con sus alas bailando el viento.

me duele el mar

5-02-13

Hoy me desperté y otra vez me duele. Espero este remedio me alivie un poco

-mamá, mamá ven a ver, hay unos monstruos afuera- me gritan mis hijos

Pero, ¿de dónde viene este dolor tan fuerte?

-mamá, ven, hoy no hay pescadores; no veo al tío Chano con sus redes y su cuyo-

Dejé mi tira de palma y observé el dolor, venía de aquellas máquinas destruyendo mi hogar y mi pueblo. Me duele el mar, me duele el brazo del mar.

Nosotrxs amamos y respetamos el mar y estos ventiladores malditos lo asustan, tanto que ya no hay peces ni danzas del viento.

Miro a mis hijos y me pregunto, ¿Qué comerán y danzarán mañana?

 

*Cuento escrito con Susana y Luisa en el taller de guion dramático para radio en la Unitierra Oaxaca

¿cómo hacer que vivas en tu muerte?

25-01-13/27-04-13

(cómo nos faltan lxs muertxs!)

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Bety mixteca sentimos tu presencia/renegamos tu ausencia.

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Nos faltas tu lucha compañera!

nos faltas tu dignidad rebelde,

tu fuerza, tus sueños, tu esperanza.

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Si para vivir morimos, ¿cómo hacer que vivas en tu muerte?

Si a tanta muerte tanta lucha, ¿cómo luchar a tu lado?

¿cómo seguir siendo compañerxs de lucha?

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nos mueren miles que duelen la larga noche,

nos levantamos siempre y cien mil veces siempre

“Marichiweu” “Marichiweu”

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